Libro

Alberto Gayo

interviú es el demonio. Auge y caída de la revista que cambió y escandalizó a España › La Felguera, 2026

Hay empresas, proyectos, aventuras que acaban superando su cometido inicial para devenir iconos sociales y culturales. Testimonios de un tiempo y un país. El o la –con las revistas el artículo siempre va a gusto del consumidor– ‘interviú’, así, en minúsculas y con acento en la u, es uno de esos casos. Una revista que, llegando semanalmente a los quioscos y despachando cifras que fácilmente superaban el medio millón de ejemplares –algo imposible ya no solo de lograr sino de imaginar hoy en día–, fue omnipresente durante la década de los ochenta (muy especialmente durante aquellos años, aunque su influencia siguió activa en buena parte de los noventa, difuminándose poco a poco con la llegada del nuevo siglo). La ‘interviú’ estaba en los comedores de todas las casas, en las consultas de los dentistas, en los despachos de los abogados más prestigiosos, en los grasientos talleres mecánicos… En-todos-lados.

Los hay que enmarcarán su relevancia en un hecho no anecdótico, pero sí reduccionista, el de sus portadas: siempre mujeres semidesnudas. Hecho controvertido por el uso del cuerpo femenino como objeto reclamatorio, y algo de eso había, pero que, como defiende la periodista Valeria Vegas en el prólogo de esta obra, también puede invitar a la lectura contraria y describir aquellas cubiertas como un acto de liberación. Es lo del bosque no dejando ver los árboles –o al revés, que siempre sufro de dislexia con esta frase hecha– y simplificando uno de los relatos más importantes de la historia del periodismo español. Se puede juzgar y criticar un libro por su portada, pero hay que leerlo. Con ‘interviú’ pasa lo mismo. Es lo que intenta y consigue Alberto Gayo (Madrid, 1968), miembro de la redacción del semanario durante décadas, en “interviú es el demonio. Auge y caída de la revista que cambió y escandalizó a España” –el título está sacado de una acusación que lanzó contra la revista la iglesia de los Testigos de Jehová–, libro que viaja a través de la historia de la revista en un volumen del que, más allá de lo que nos explica y descubre su autor, cabe destacar la edición realizada por La Felguera.

Surgida en la primavera de 1976, casi a la par del otro gran medio periodístico escrito nacido durante los primeros días de la democracia, el diario ‘El País’, la irrupción de ‘interviú’ fue toda una revolución en el oficio y, por tanto, en la sociedad española. Adelantándose en décadas a lo que muchos años después realizaron medios como ‘Vice’, abogó por un periodismo para las masas de titulares llamativos –hoy en día muy cercanos al denominado clickbait y, muchos de ellos, impublicables– pero con un contenido innegablemente cualitativo: contaban en su nómina de redactores con nombres como, entre muchos otros, Manuel Vázquez Montalbán.

Sin miedo, en una época en la que aún podías temer por lo que decías y escribías, con unos reporteros insuflados del espíritu del nuevo periodismo yanqui y del gonzo de Hunter S. Thompson, a veces rozando lo kamikaze infiltrándose donde hiciera falta, experimentado en primera persona lo que fuera necesario –reporteros que se meten caballo para explicar sus consecuencias, que se pasan 78 horas sin dormir para ver qué sucede…, suma y sigue–, ‘interviú’ se atrevió a hablar de todo aquello de lo que nadie más hablaba. A saber: la presencia e influencia de la extrema derecha en un país que intentaba dar estabilidad a su incipiente democracia, los primeros casos de corrupción política, los aún muy tapados abusos sexuales de la iglesia católica, el terrorismo, las sectas… Además, dio voz a los que hasta entonces estaban silenciados: el colectivo LGBTQ+ siempre tuvo en ‘interviú’ un aliado, pero también fue altavoz de drogadictos o presos. Sí, hubo tetas, pero muchos, muchísimos más artículos antológicos, siendo la suya una historia para recordar y dignificar, que es lo que hace este libro. ∎

Etiquetas
Compartir

Contenidos relacionados

Rockdelux
Ministerio de Cultura
Ministerio de Cultura

Esta revista ha recibido una ayuda a la edición, del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura.