Película

Oasis. Don’t Look Back In Anger

Will Lovelace & Dylan Southern

https://assets.primaverasound.com/psweb/y46bv2ldpy3o229i0ejj_1788940787639.jpg

Se podía adivinar que “Oasis. Don’t Look Back In Anger” (2026, se estrena mañana; más adelante llegará a Disney+) no sería otro rockumental aburrido más no solo por su agitado, malhablado sujeto de estudio, sino por contar con Steven Knight –“Peaky Blinders” (2013-2022)– como “creador” y guionista y con los siempre excelentes Will Lovelace y Dylan Southern“Shut Up And Play The Hits” (2012), sobre LCD Soundsystem, por ejemplo– como directores. Pero lo que no se podía saber era el motivo exacto que la haría tan estimulante, tan emotiva.

Por supuesto, la película tiene mucho de esperable crónica de los preparativos y el desarrollo de una gira de reunión, “Oasis Live ‘25”, con la que Liam y Noel Gallagher pretenden “cambiar todo el relato de la banda”. Para el primero, la historia había acabado de forma “inaceptable”, es decir, con aquella famosa bronca en los camerinos del festival Rock En Seine de 2009, esa en la que, según contó Noel, su hermano por poco no le arranca la cabeza blandiendo una guitarra a modo de hacha. Después de aquello, pasaron 15 años sin intercambiar palabra. Cuando Mat Whitecross, antiguo ahijado de Michael Winterbottom, preparaba su documental sobre el grupo, “Supersonic” (2016), se vio obligado a grabar las voces en off de Liam y Noel por separado.

Tras un rápido resumen del auge y caída, tenemos acceso privilegiado a unos ensayos a los que Liam llega unos días después, con ganas de cantar bien y nada más. Frente al micro, tira el tapón de su botella de agua por ahí y no se quita la parka. Bad boy forever, aunque más abierto, en apariencia, a las indicaciones de su hermano Noel. En un momento de vulnerabilidad, dice ser consciente de que la gente cree que si esto falla, será por culpa suya. Y ha decidido no pifiarla.

https://assets.primaverasound.com/psweb/objwkok0y20k7gn4fmjb_1788941143863.jpg

Así en los ensayos como en los conciertos oficiales, Oasis cuentan como talismán con una figura de cartón de Pep Guardiola (exentrenador de su equipo, el Manchester City) que, al parecer, les hace sacar lo mejor de ellos mismos. En el documental asistimos a poderosas tomas en vivo de “Hello”, “Acquiesce” o “Live Forever”, dedicada a su héroe y mejor amigo Gary “Mani” Mounfield, fallecido en noviembre de 2025, a finales de la gira.

Pero lo que más sorprende y conmueve del filme es su énfasis en el impacto emocional de Oasis alrededor del mundo, lo que significan para el público de distintas generaciones de los países más diversos. Esta perspectiva trasciende los (numerosos y fantásticos) planos de reacción del público durante las actuaciones o los momentos posteriores. Viajamos con la banda, pero también a las vidas y hogares marcados por su repertorio, a los espacios seguros creados por el fandom. Uno no entra a “Oasis. Don’t Look Back In Anger” esperando ver imágenes de haenyeo haciendo su trabajo y explicando por qué la citada “Acquiesce” les parece la perfecta definición de la amistad, pero eso es lo que encontramos. Tampoco falta la hinchada del Club Atlético San Lorenzo de Almagro (Argentina) recordando su adaptación a cántico de “Wonderwall” en el Nuevo Gasómetro de Buenos Aires.

Otra sorpresa, si no has leído la nota de prensa del filme, es que lo que parece otra entrevista por separado es, en realidad, conjunta. Cuando las daban hace un cuarto de siglo, eran divertidas pero frívolas. Aquí siguen estando divertidos, pero se les nota más adultos, con menos ganas de pelear por pelear. Al final es todo un elogio trascendente de cosas tan bellas como la música y el perdón. Sin dejar de ser propaganda, golpea con una emotividad e intensidad inesperadas. ∎

Perdonar no es fácil.
Etiquetas
Compartir

Lo último

Contenidos relacionados

Rockdelux
Ministerio de Cultura
Ministerio de Cultura

Esta revista ha recibido una ayuda a la edición, del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura.