Álbum

Adrian Sherwood

The Collapse Of EverythingOn-U Sound, 2025

Primer disco en trece años del legendario productor británico Adrian Sherwood (1958), que, si bien ha sido muy prolífico construyendo catedrales de dub para otros desde su seminal sello On-U Sound, solo ha editado cuatro álbumes propiamente dichos a su nombre desde que debutó para Real World con “Never Trust A Hippy” (2003). Otro lujoso álbum para el mismo sello fue “Becoming A Cliché” (2006), en el que contó con las colaboraciones de Lee Scrath Perry, Bim Sherman, Dennis Bovell o Mark Stewart. Luego, ya en casa, entregó “Survival & Resistance” (2012), donde rescató la voz del gurú psicodélico Timothy Leary.

Es en el apartado de productor donde hemos de buscar su prestigio. Su primer trabajo fue el debut de Creation Rebel, “Dub From Creation” (1978), editado por el sello Hitrum, pre On-U Sound, con la inestimable ayuda de la leyenda jamaicana Prince Far I. Fue él quien le recomendó al batería Lincoln “Style” Scott, junto al que desarrollaron un sonido que los llevó a girar en 1979 junto a The Slits para promocionar su primer álbum, en un cartel en el que también figuraba Don Cherry. Los cinco primeros álbumes del grupo –completados con “Close Encounters Of The Third World” (1978), “Rebel Vibrations” (1979), “Starship Africa” (1980) y “Psychotic Jonkanoo” (1981)–, que les valieron ser teloneros de The Clash, fueron seminales para una legión de dubheads y para el sonido de On-U Sound en el que luego ya florecieron como setas otros proyectos vinculados a la ciencia del dub como Roots Radics, African Head Charge, Dub Syndicate, Singers And Players, Tackhead, Mark Stewart, Gary Clail, New Age Steppers, etc. Además, Sherwood, como productor y remezclador, ha colaborado, entre otros, con Cabaret Voltaire, The Fall, Primal Scream, Ministry, Nich Inch Nails, Einstürzende Neubauten, The Slits, Lee Scrath Perry, Horace Andy, Suns Of Arqa, Little Axe, Coldcut, Depeche Mode, Sinéad O’Connor, Spoon, Almamegretta, Skinny Puppy o Panda Bear & Sonic Boom. Por no hablar de bandas sonoras y discos con seudónimo, como los acreditados a Barmy Army o Voice Of Authority.

Tras quitarnos el sombrero ante semejante currículo, pasamos a desgranar un nuevo trabajo en el que destaca el cuarto single, el oscuro, humeante y sinuoso “The Well Is Poisoned (Dub)” –del que es coautor Brian Eno, que además interviene aportando envolventes arpegios de guitarra–, en el que destaca el efecto ululante del arco restregando las cuerdas de un chelo, en un trip hop ponzoñoso que podría ser un gran tema para Massive Attack. El primer estreno fue “The Grand Designer” –que cuenta con el retumbante bajo de Doug Wimbish, decisivo en todo el disco, al igual que las guitarras y sintetizadores de Mark Bandola (The Lucy Show, Typewrite) y el chelo de Ivan Hussey–, un soundscape lisérgico en el que rebrota con maestría su ciencia del dub, entroncada con el afrofuturismo (mirando al norte del continente) y los efluvios jamaicanos.

En el segundo adelanto, “The Collapse Of Everything”, destaca la flauta de Alex White sobrevolando melosa una melodía al ralentí, en la que también incide el piano de Cyrus Richard, para adornar un vibe meditativo y espiritual, con un sonido lleno de los característicos ecos flotantes y reverberantes del dub. En el tercer single, “Body Roll”, resulta decisiva la batería de Keith LeBlanc, así como el saxo soprano, el piano y la melódica en una deliciosa fantasía, entre el lounge y la música de cámara, que debe mucho también a los tambores nyabinghi rastafaris. LeBlanc, fallecido en abril de 2024, solo repite en “Spirit (Further Education)”, lo más experimental, abstracto y electrónico del lote.

En la funk y jazzy “Dub Inspector”, el sintetizador de Gaudi ejerce de contrapunto planeador a un fiscorno y saxo que guiñan descaradamente el ojo al jazz etíope, antes de homenajear el dub del Augustus Pablo de “Far East”. El cierre de la primera cara del disco, “Battles Without Honor And Humanity”, construido entre sintetizadores y ritmos programados, tiene un tono marcial que parece querer hacer honor a un título tan explícito. Igual de evidente es un logrado “Spaghetti Best Western” que emula las bandas sonoras de las películas del Oeste de bajo presupuesto, en un homenaje a Ennio Morricone y Sergio Leone con la imprescindible armónica de Alan Glen y unas guitarras llenas de evocador twang. Por su parte, el tema “The Great Rewilding”, con su exuberante panoplia de efectos, revive el tono de una película de espías durante la guerra fría, e “Hiroshima Dub Match” sirve para poner un toque de exotismo, que por momentos recuerda la música deconstruida y reptante de David Sylvian, entre borbotones de guitarra distorsionada.

Imaginado en un período de luto por el fallecimiento de sus amigos Keith LeBlanc y Mark Stewart –una de cuyas letras inspira el título del álbum–, es otra vuelta de tuerca al genio mixológico de Adrian Sherwood, que se acerca a los cincuenta años de carrera, muy marcado por la sombría época que vivimos, entre crisis medioambientales, guerras, genocidios, fake news y gobernantes psicópatas e imperialistas. Acercándose también claramente al jazz, del que se impregnó tras colaborar con The Near Jazz Experience en el fantástico vinilo en edición limitada “Afloat In Dub” (2019), que incluía una deslumbrante relectura de Jimi Hendrix, “Voodoo Child In Dub”, así como destilaba swing galáctico en la joya lounge “Beachcomber In Dub”. ∎

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