Desde que se diese a conocer masivamente con “The Pirate’s Gospel” (2004) y su mayúsculo “To Be Still” (2009), Alela Diane Menig siempre se ha mantenido fiel a su idea de folk hogareño y pausado, a una celebración de su vida cotidiana que ha ido discurriendo con mayor o menor inspiración. Su noveno álbum decidió grabarlo en el ático de su caserón victoriano, en las afueras de Portland, con un elenco de nueve músicxs reclutadxs para la ocasión y con la coproducción de Sam Weber. La idea era preservar la mayor pureza y espontaneidad posibles, con toda la banda tocando junta y en solo diez días de agosto, en 2025.
El paso del tiempo y, en concreto, de las estaciones del año, es el hilo argumental sobre el que se sustentan sus once canciones, que suenan íntimas y cercanas a pesar de su lujoso revestimiento instrumental. El álbum se abre con “California”, un nuevo tema que sumar a todos los que así se han titulado en la historia del pop (de Joni Mitchell a Low pasando por Lana Del Rey), y narra un viaje de retorno ofreciendo más preguntas que respuestas. Pese a lo acogedor, no es complaciente todo su recorrido: “Dusty Roses” tiene un poso oscuro, y “Spring Is A Fine Time” es una hermosa elegía a Michael Hurley, leyenda de culto del folk, fallecido en 2025, que fue su amigo y colaborador, y cuya voz en off suena al principio de la canción. “La primavera es una época bonita para morir”, dice en el estribillo. Le sigue “Wide Open Spaces”, dedicada a su hermano, que trabaja reparando coches y con quien, pese a sus diferentes vidas, celebra su pasión común por compartir las pequeñas cosas de la vida, como el amor por los espacios abiertos.
“Piss, Coffee, Blood Or Wine?” es una canción protesta, también camuflada desde la intimidad, mientras que “To Be Kind” se la canta a una de sus hijas, plena de amor, rogándole que sea siempre amable con ella. El álbum concluye con “Endless Waltz”, una estampa ambientada en el invierno, con sus abuelos bailando en el porche de la casa, celebrando con sosiego el invierno de sus vidas. “Espero que todxs podamos tomar una pausa y recordar lo que es real. Gracias por escuchar”, escribe la artista en las notas que acompañan al disco. ∎