Llevábamos tantos años sin nada nuevo del universo “Peaky Blinders” como de la compositora de su quinta y (mano a mano con Nick Launay) sexta temporadas, Anna Calvi, quien además grabó todo un EP, “Tommy” (2022), con versiones de canciones que le recordaban al gánster Tommy Shelby (Cillian Murphy). Curiosamente, saga criminal y art rocker decidieron apostarse otra vez en nuestras vidas al unísono: el viernes, día 20, llegaron “Peaky Blinders. El hombre inmortal” (Tom Harper, 2026) y este breve pero nutritivo EP de Calvi.
Con toda lógica, su reciente maternidad le ha cambiado por completo su forma de ver las cosas y le ha hecho entender que los vuelcos profundos son posibles y que no necesariamente han de darnos miedo. Esa conciencia de la impermanencia inspira esta colección de colaboraciones, al parecer primera entrega de una trilogía; o una obra editada en tres partes, como Robyn con “Body Talk” (2010), Belle & Sebastian con “How To Solve Our Human Problems” (2018). También lo hace últimamente Netflix con algunos de sus blockbusters para retener suscriptores y, de paso, que el trabajo de años no se difumine en un fin de semana.
En el inicial “God’s Lonely Man”, Calvi toma inspiración de Travis Bickle y de esas palabras incluidas en el título: “Soy el hombre solitario de Dios”, referencia a su vez a un ensayo de Thomas Wolfe sobre la inevitable soledad humana. Es un torrencial mano a mano con Iggy Pop, ídolo suyo de toda la vida y precisamente uno de los elegidos para versionar “Red Right Hand” (Nick Cave & The Bad Seeds) en “Peaky Blinders”, acompañado por Jarvis Cocker. Aciertos principales: ese breve riff con algo de aullido y un stomp glam bastante irresistible.
La escuchamos después aliarse con Perfume Genius en una versión de “I See A Darkness”, de Bonnie Prince Billy, tan radicalmente atrevida como la de Rosalía y Refree, pero con formas menos crudas que etéreas, esquivas. El otro cover del lote es una “Computer Love” (Kraftwerk) en la que Laurie Anderson recita la letra mágicamente sobre un soundscape quietamente tenso que acaba incorporando grandes arreglos corales. A Calvi, desde luego, se le da bien coger canciones archiconocidas y hacerlas nuevas. Ya lo hizo en su revelador single de debut “Jezebel”, basado en el éxito de Frankie Laine (pero con trazas de cómo lo abordó Édith Piaf); las apropiaciones del EP “Strange Weather” (2014), entre las que destacaba aquella “Papi Pacify” de FKA twigs en clave blues; o el citado “Tommy”.
Cierra el disco “Is This All There Is?”, un dueto más o menos clásico con Matt Berninger de The National. Sus voces dialogan en las estrofas y se complementan grácilmente en el estribillo. Finalmente, Berninger deja libre a Calvi para un grito sobrecogedor: “Porque todo lo que quiero eres tú”. En la receta del tema destaca una guitarra similar a la de Robert Fripp en el “Heroes” de Bowie, no solo a nivel de sonido, sino de sentimiento: la misma mezcla de nostalgia y alegría por el mañana; por todo lo bueno y lo sorprendente que pueda traer. ∎