Álbum

Bill Orcutt - Mabe Fratti

Almost WakingUnheard Of Hope. 2026

Desde que los reyes floridanos del noise Harry Pussy decidieran tirar la toalla, su hiperactivo colíder, Bill Orcutt, se ha reinventado gradualmente como maestro barbudo de la improvisación y la experimentación guitarrera –un santo camino recorrido mayormente en solitario en el cual, sin embargo, se ha ido topando con otros peregrinos afines–. Si bien el explosivo batería de free jazz Chris Corsano ha sido su cómplice más célebre, también ha compartido escenarios y mesas de mezclas con otras mentes pirotécnicas como Alan Bishop, Zoh Amba, Joe McPhee o Michael Morley. Sendero paralelo y aparentemente distante es el de la guatemalteca Mabe Fratti, que después de mudarse a México ha ido labrándose una admirable carrera artística con su peculiar estilo de avant-folk electroacústico tan rico en sensibilidades poperas. Un buen día de 2024, él leyó una entrevista con Mabe donde la violoncelista se declaraba fan del disco homónimo Bill Orcutt” (2017), lo que lo animó a ponerse en contacto con ella para intentar gestar un trabajo en equipo. Y esta es la bonita historia, señoras y señores, que desemboca en el breve y curioso artefacto que nos acompaña –cuya portada, extraída de un cuadro del pintor manierista Cornelis Van Haarlem, es probablemente la más adorable del año–.

Antes de ahondar en la obra, es necesario subrayar que no se trata de una colaboración al uso –dos fuerzas que convergen en el estudio– ni tampoco una alocada jam en directo –no tiene nada que ver, por ejemplo, con ese cacofónico y caótico encuentro registrado entre Orcutt y otra violoncelista, Okkyung Lee–. No, esta es una colaboración por correo. Él, desde su hogar en San Francisco, confeccionaba esbozos espontáneos a la guitarra, que luego enviaba a la capital mexicana. Ahí, Mabe y su colaborador habitual, i.la católica (alias de Héctor Tosta), revisaban las remesas y articulaban formas de respuesta y compleción de lo propuesto. Es decir, si bien la parte de él es de naturaleza más primaria y libre, detrás de la parte de ella hay un trabajo más elaborado de reflexión y producción. Lo cual resulta en un intrigante híbrido: una serie de collages a medio camino de la improvisación y la composición. Planteamos la teoría inicial de que este método de elaboración tiene sus pros y sus contras: se gana en la meticulosidad de los arreglos y en la creatividad sopesada de las ideas, pero posiblemente pierda en cuestión de espontaneidad y compenetración instintiva.

En la tierna pieza inicial “Almost Walking” la guitarra de Orcutt habla cohibida, mientras que el violonchelo de Fratti se vierte por encima con gran sentimentalidad, evocando ese estado hipnopómpico al que hace referencia el título, y retrayéndonos, a nivel tonal, a los momentos más temperados y bucólicos de Dirty Three. En “Forced & Forced & Forced” y “A Rural Pen”, él establece unos esquemas cíclicos de carácter seudominimalista que ella, ahora con el instrumento brutamente distorsionado, va apuñalando libremente. La segunda de esas pistas despega alto en la parte final, porque a Mabe se le ocurre la genial idea de ir alternando escalerillas de pizzicato con gemidos extraídos con el arco en un diálogo consigo misma. Nada demasiado complejo técnicamente, pero de una abundante inventiva conceptual. Y es que no siempre es necesario virtuosismo para poner el vello de punta. Las canciones mencionadas hasta ahora suscitan una pregunta: ¿podría ser que Orcutt, al ser el “primero en enviar”, optara por la contención, asignándose un rol más de fondo y textural? Pues ni tanto, porque en la pintura impresionista “Arise From Graves And Aspire” la guitarra abandona esa orfebrería de anclaje y adopta un ritmo mucho más arrítmico y errático que Fratti persigue con gran perspicacia. Sabemos que es una aventurera sónica; claramente debió disfrutar de los retos que le iba arrojando el estadounidense, en los que además puede dar rienda suelta a su propensión por la música clásica contemporánea.

En dos únicas ocasiones, Mabe aparca el violonchelo para enfocarse únicamente en el micrófono y reclamar el trono del pop inusual: en “El inicio es cuestión de suerte”, armoniza celestialmente consigo misma sobre el loop de Orcutt, mientras que en “Todo puede ser error”, contrasta los pasitos cohibidos del guitarrista con un cante muy arrastrado de hirientes aristas agudas y una extraordinaria sensibilidad melódica. El esfuerzo artístico es palpable: no hay nada de autopiloto. Una de las perlas del álbum es “The Heaven Of Our Misery”, donde Mabe recurre al arco para elucubrar una memorable melodía de trémulas notas sostenidas, generando un sentimiento letárgico pero acogedor. Bill, por su parte, se marca un minidesfogue de caótica abstracción primitivista, ante la cual ella, cual bestia respetuosa, desaparece (para luego regresar tímidamente). El tema que sigue, “Steps Of The Sun”, es incluso más especial: recurriendo en esta ocasión al pizzicato golpeado (lo que automáticamente alumbra un mood más percusivo), Mabe aquí logra compenetrarse plenamente con la pista original de Orcutt, recubriéndole los fraseos con inteligencia. En la segunda mitad incluso consiguen –¡a distancia!– deconstruir lo erigido con un inspirado segmento sucinto de libertad desatada.

El álbum termina a los treinta minutos, antes de convertirse en algo redundante o cansino. Al tratarse de un entorno controlado, quizá se echa en falta un poco de suciedad y ferocidad –especialmente por parte de Orcutt, que se porta demasiado bien–, y si nos pusiéramos puntillosos, podría discutirse hasta qué punto las canciones cantadas (por maravillosas que sean en su singularidad) “interrumpen” el flujo paisajístico instrumental del conjunto. Pero lo que está claro es que la colaboración transciende el mero divertimento onanístico de “¿hacemos algo a ver qué pasa?”: los devaneos de uno y el preciosismo de la otra cuajan hasta el punto de dar a luz un estilo bastante orgánico e idiosincrásico –además de dejarnos para la posteridad una serie de instantes auténticamente bellos y emotivos–. ∎

Etiquetas
Compartir

Contenidos relacionados

Rockdelux
Ministerio de Cultura
Ministerio de Cultura

Esta revista ha recibido una ayuda a la edición, del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura.