Todas las ideas necesitan un tiempo para ser materializadas. Incluso las malas. Aunque esta que nos atañe es de las buenas. Todo proyecto necesita un tiempo de gestación hasta cobrar vida. Este no ha sido ninguna excepción. Esta es su cronología.
20 de noviembre de 1936. El líder anarcosindicalista Buenaventura Durruti muere en combate en la Ciudad Universitaria de Madrid luchando por que no pasen los fascistas. Tres días después es enterrado en Barcelona en uno de los funerales más multitudinarios que ha vivido la ciudad.
24 de marzo de 1985. “Urruti, t’estimo”, brama enloquecido el legendario locutor de radio Joaquim Maria Puyal después de que el portero vasco del conjunto azulgrana haya atajado un penalti lanzado por el salvadoreño Mágico González, leyenda del Cádiz que esa temporada juega en el Valladolid. Es el minuto 87. La parada le da al Barça de Terry Venables su primer título de Liga en once años. Aquest any sí! El grito “Urruti, t’estimo” entra a formar parte del imaginario popular catalán.
Marzo de 2013. El periodista Tuli Márquez publica a través de la editorial Periscopi su primera novela, “L’endemà”. En ella, el grupo de música más popular del país, Les Roques, intentando superar una crisis creativa, decide grabar una ópera rock inspirada en la vida de Buenaventura Durruti.
29 de octubre de 2013. El grupo Els Surfing Sirles publican su tercer disco, “Música de consum”. Es su álbum póstumo tras la muerte el 10 de julio de este mismo año de su guitarrista, Uri Caballero. La portada es una imagen del masivo funeral del líder anarcosindicalista.
En algún momento de 2013. El periodista Tuli Márquez le da vueltas a la idea de materializar aquel disco conceptual sobre la vida de Buenaventura Durruti que había imaginado para los protagonistas de su novela. En realidad, lo primero que se le pasa por la cabeza es un disco de adaptaciones de canciones de trinchera de la Guerra Civil, concepto que va evolucionando hasta la ópera rock sobre el líder de la columna más popular de la contienda española. Cree que, por planteamiento musical, por ideario, por la casualidad de la portada de su último disco, el mejor grupo para materializar el proyecto es Els Surfing Sirles, pero la banda del poeta Martí Sales se ha disuelto tras el fallecimiento de su guitarrista.
En algún momento entre 2023 y 2026. Tuli Márquez ha seguido publicando novelas y los miembros de Els Surfing Sirles han tomado diferentes caminos tras el final del grupo. Su cantante, Martí Sales, se ha focalizado en su faceta como escritor y traductor. Su teclista, Guille Caballero, ha seguido adelante con su trayectoria musical como miembro de Chaqueta de Chándal, pero también colaborando habitualmente con Joan Colomo y Fetus. Pero Márquez nunca ha abandonado la idea de hacer un musical sobre Durruti, tan solo la ha dejado reposar esperando su momento. Este llega cuando el novelista le explica la movida a Marçal Lladó, uno de los fundadores del sello Bankrobber, discográfica que había publicado los álbumes de Els Surfing Sirles (también los de Chaqueta de Chándal y Fetus).
En algún momento entre 2023 y 2026. Marçal Lladó presenta a Guille Caballero y Tuli Márquez. Cuando este último le explica al teclista el tema de la ópera rock sobre Durruti, la sintonía entre ambos es inmediata. Se ponen a currar al momento. Márquez se encargará del libreto, letras que escribirá inspirándose, principalmente, en el libro “El corto verano de la anarquía. Vida y muerte de Buenaventura Durruti”, la biografía del héroe anarquista caído durante la Guerra Civil escrita por el alemán Hans Magnus Enzensberger. Caballero se ocupará de la música. Se mete tan a fondo en ello que gana una beca para una residencia creativa, lo que le permite centrarse exclusivamente en la obra. Originalmente, bautizan el proyecto como “Durruti Superstar”, pero descartan el nombre después de que Rigoberta Bandini publique su segundo disco con el título de “Jesucrista Superstar”. Es entonces cuando se acuerdan de aquel mítico portero vasco que le dio una liga al Barça parando un penalti en Valladolid y del grito de Pujal celebrándolo. De su anárquica reformulación del eufórico alarido culé sale esto de “Durruti, t’estimo”.
19 de setiembre de 2025. Guille Caballero y Tuli Márquez presentan por primera vez en directo su proyecto “Durruti, t’estimo”. Lo hacen en el Teatre L’Atlàntida de Vic dentro del marco del Mercat de Música Viva. Para el directo, Márquez se queda entre bambalinas. Caballero se rodea de La Companyia Les Solidàries, banda integrada por sospechosos habituales como Joan Colomo (guitarras y voces), Irene Molenz (guitarras y voces), Xavier Garcia (bajo y voces) y Pau Albà (batería y voces). Pocos días después, vuelven a actuar en el festival BAM de las fiestas de la Mercè de Barcelona.
16 de julio de 2026. Mañana hará 90 años que se inició la Guerra Civil Española. Hoy el ciclo de Márquez y Caballero se culmina con la publicación de “Durruti, t’estimo”, doble álbum editado por Bankrobber. No hay que juzgar un disco por su portada, pero el artwork de Joan Manel y Ramon Ponsatí es una maravilla, con ese uso genial que hacen de la iconografía y tipografía tan característica de los carteles y propaganda antifascista durante la Guerra Civil.
En lo temático (18 temas que conviene escuchar leyendo sus letras), el álbum ofrece diferentes capas. Por un lado, descubre la vida de Durruti, una figura elevada al estatus de icono pop, pero del que poco, muy poco o nada conocemos. Asimismo, “Durruti, t’estimo” también es un homenaje a Mimi Morin, pareja de Buenaventura, capital en la lucha que este lideró, pero que, como muchas otras mujeres, ha sido silenciada por la historia. No menos importante; en tiempos de turbocapitalismo, neoliberalismo fascistoide, gurús de Silicon Valley, criptobros y demás personajes deleznables, esta ópera rock nos recuerda cuán importante es mantener vivos los ideales de Durruti y sus compañeros y compañeras de la CNT (sindicato que la transición quiso silenciar por irredento, inconformista e incómodo).
Musicalmente, “Durruti, t’estimo” es el despliegue al máximo exponente del talento musical de Caballero (acompañado también en estudio de La Companyia Les Solidàries). Un ópera rock, sí, que parte del modelo de los Who de “Tommy” (1969) y de los musicales de Kurt Weill, que resuena a los Clash de “Sandinista!” (1980), que visita el pop setentero de los Carpenters, que recuerda en algunos momentos al trabajo compositivo de Richard O’Brien en “The Rocky Horror Picture Show”… Aunque mis dos momentos favoritos son “Rodamon” y “Rodamon (Reprise)”, piezas (en las que Martí Sales pone la voz principal) que se adentran en parajes post-punk en la onda de Joy Division y The Fall.
Este disco debería ser material didáctico en las escuelas.
Ayer, hoy, mañana y siempre: no pasarán. ∎