Desde 2023, Dinosaur Jr. han ido encontrando distintas fórmulas para celebrar en directo los 30 años de su influyente quinto trabajo, “Where You Been” (1993), y lo que en principio eran tan solo algunas fechas especiales se ha terminado alargando hasta este verano, con el combo formado por J Mascis, Lou Barlow y Murph tocando íntegro el disco en varias ciudades de EEUU. No es una locura pensar que este ejercicio ha sido parte del motor creativo que ha impulsado al trío a meterse de nuevo en el estudio para entregar, cinco años después, un sucesor a “Sweep It Into Space”. Ni que su título pueda ser una respuesta a aquella pregunta planteada hace más de treinta años: “There Near”, decimotercer disco de la banda, y sexto desde su reformación a mediados de los dos mil, canaliza la energía más melódica de la etapa entre “Where You Been” y “Without Sound” (1994), apuesta sin disimulo por los solos fuzzy de guitarra y mete una directa más pop que redirige algunos de sus esfuerzos recientes por desmarcarse de su fórmula (psicodelia, prog…) hacia su tuétano más crudo y original.
En este sentido, “There Near” es un disco muy Mascis, en el que destaca poco la participación de Barlow a nivel compositivo y muy conciso en su propósito y en la aproximación a las canciones. También, en consecuencia, un disco esencialmente nostálgico y muy pensado para los fans más acérrimos de la banda y en general del grunge y el slacker rock más noventero, aunque las camisas de franela lleven ya demasiado tiempo al fondo del armario: la inicial “Several Got Away”, por ejemplo, tiene papeletas para convertirse en una de las banderas de los Dinosaur Jr. más enérgicos, y ese tono se reproduce en las progresiones trotonas de “Take Me With You”, en los latigazos de guitarra de “Gone Off” o en el estribillo en staccato de “Read The Room” y su final tan The Cure. No es casual: el propio Mascis ha contado que volver a hacerse con el amplificador Mesa/Boogie Mark 1 original de los setenta con el que contó durante la primera etapa de la banda ha sido fundamental para cómo ha terminado desarrollándose este nuevo álbum.
La épica que en general convoca su apartado instrumental –casi siempre ascendente, contundente, áspera y propulsiva– contrasta, eso sí, con el tono más melancólico que adopta Mascis, cuyas letras evocan siempre una profunda nostalgia, esa saudade por las cosas pero sobre todo por las personas perdidas que resulta comprensible para unos señores de 60 años. “Take me back / Right on track / Play it back”, canta en “Walk Me Back” sobre un fondo más prístino, más indie y más acústico, hasta que entra la guitarra solista para rasgar la tela con una distorsión más agresiva y crispante, y podría servir bien para representar el manifiesto del disco: llega un momento en que, para seguir sobreviviendo, quizá lo mejor es mirar hacia atrás. “Am I going anywhere?”, sentencia en una más que notable “No Friends” que tira de una rueda de acordes entre el “Rockin’ In The Free World” del Neil Young grungero y el “Call On Me” de Eric Prydz (no me maten: yo no puedo dejar de oírlas) para rumiar la soledad y exorcizarla a base de punteos.
Muchas canciones, más allá del slacker, del indie, del power y el noise pop, o de cualquier etiqueta de raigambre alternativa norteamericana noventera, se acercan precisamente por esos solos de guitarra esencialmente emocionales (escalas mixolidias, modos blueseros, bendings por doquier) a los preceptos del rock clásico, y ahí están “Clam Along” y sobre “Put Me Down”, que baja las revoluciones hasta algo heredado del más pantanoso “Farm” (2009) sin perder esa ignición interior. Quizá este disco sirve un poco también para demostrar que Dinosaur Jr. ya son más atemporales que un recuerdo de un tiempo que ya pasó, y a esa idea parece aferrarse un Barlow, ya lo hemos dicho, mucho menos presente aquí (tanto que la magnífica línea de bajo que firma en “Take Me With You” queda incomprensiblemente enterrada por el crujir de la guitarra). Las dos únicas canciones en las que toma la voz cantante, que no son tan reflexivas como las de Mascis y prefieren mirar más hacia el exterior y hacia el estado del mundo, contribuyen a reforzar ese lado “clásico” del grupo, sobre todo la final “No One’s Ready”, casi fronteriza, con ramalazos country y un despliegue que hace pensar en R.E.M. No será el futuro quien le plantée trampas a los dinosaurios a día de hoy. Si acaso, eso sí, su propio pasado. ∎