Al grano: “La mayoría de la música política es aburrida y cursi; nadie la escucha. Es propaganda sin efecto”. Lo dice Joey L DeFrancesco, guitarrista, compositor y cantante de Downtown Boys, la célula revolucionaria sonora que comanda junto a Victoria Ruiz, una scream queen roja que pone el incendiario combustible vocal y literario que propulsa a este sexteto de Providence (Rhode Island) con una agenda muy clara: insuflar una inyección de vitaminas revitalizadoras a sus proclamas anticapitalistas, antipatriarcales y antirracistas. Lo hacen en inglés y castellano (Ruiz nació en San José, California, de familia mexicana) y con una energía y desfachatez que borra de un plumazo cualquier duda sobre un posible revival nostálgico de un género que vivió sus momentos de gloria hace casi cuarenta años y sobre el que hablan con palabras muy críticas (“Nos gustan Minor Threat y Fugazi, pero estas bandas propagaron un estilo de vida individualista contra el que nosotros luchamos”). Downtown Boys apelan a la acción común y colectiva y todos sus miembros están involucrados en organizaciones que buscan socavar y/o corregir los defectos del sistema desde el mismo corazón de la bestia capitalista. La letra pequeña de la historia cuenta que DeFrancesco y Ruiz –que también arman jaleo en otros proyectos como What Cheer? Brigade y Malportado Kids– se conocieron trabajando en un hotel de Providence, donde no tardaron en organizar a los trabajadores (casi todos migrantes) para exigir un salario justo.