“Glorious Mahalia”, de Kronos Quartet, combina composiciones nuevas con grabaciones de archivo para honrar la memoria de Mahalia Jackson (1911-1972) en una singular sinfonía plena de matices cuyo corpus es la justicia social. El grupo de cámara es sinónimo de vanguardia. Todo está pensado y medido, pero no cuadriculado. Hay espacio para giros inesperados, como se demuestra en este álbum. La formación de David Harrington, creada en Seattle en 1973 y después establecida, en 1978, en San Francisco, lleva más de cinco décadas montada en la cornisa del riesgo. Su hoja de servicios bascula entre la música de cámara, el minimalismo, la contemporánea, el jazz mestizo, el folk y el cine.
La cantante –que era conocida como “The Queen Of Gospel”– estuvo en la Marcha sobre Washington de 1963. En un receso del discurso, una voz de mujer clamó desde detrás del escenario: “¡Háblales del sueño, Martin!”. La mentora de Aretha Franklin y Luther King eran íntimos amigos. La suite de apertura, compuesta por Stacy Garrop en 2017, consta de cinco movimientos que incluyen fragmentos de varias conversaciones radiofónicas entre Jackson y el periodista y entrevistador de Chicago Studs Terkel, amigos desde 1946, pues la luminosa e influyente cantante de góspel nacida en NOLA también residía en The Windy City.
La intérprete y activista habla sobre cómo vivir bajo las leyes de Jim Crow y sobre el incipiente movimiento por los derechos civiles. Esas grabaciones llamaron la atención de Harrington, que ha expresado una profunda admiración por Jackson. “Glorious Mahalia” no es un acto solo de justicia, también es una obra de paz e identidad.
Los aficionados añejos recuerdan a Mahalia Jackson como una diva del jazz, junto a Ella Fitzgerald, Billie Holiday, Sarah Vaughan y Carmen McRae. Hay quien también incorpora ahí a Mary Lou Williams, pianista y compositora y arreglista de gran influencia, que coincidió con Jackson en el Festival de Jazz de Newport de 1957. Un momento mágico para la música góspel.
La concepción del álbum es de una dificultad máxima. Se considera que componer música que respete tanto los sonidos como el sentido de una locución preexistente es una empresa de difícil composición e interpretación. Otro de los pasajes se basa en otra transmisión de 1957 de Jackson, cantando el espiritual “Sometimes I Feel Like A Motherless Child”. Así mismo, se incluye un nuevo arreglo de la versión de Jackson de la composición de Antonio Haskell “God Shall Wipe All Tears Away”. La suite final, “Peace Be Till”, obra de Zachary James Watkins, miembro del dúo experimental Black Spirituals, consta también de cinco movimientos, que relatan historias sobre las actividades de Jackson, de su abogado y consejero, Clarence Benjamin Jones, y de Martin Luther King Jr. La solidez y claridad de las distintas interpretaciones del cuarteto de cuerdas dirigido por Harrington son diáfanas. En la grabación participan las nuevas componentes del grupo, la violinista Gabriela Díaz y la violista Ayane Kozasa, que recogieron el testigo de John Sherba y Hank Dutt, retirados en 2024.
Antes que el disco saliera a la luz, la obra se estrenó en el SFJazz Center, con la participación del cuarteto y el San Francisco Girls Chorus Premier Ensemble, dirigido por Valérie Sainte-Agathe, en las audiciones celebradas el 31 de mayo y el 1 de junio de 2019. Kronos Quartet rinde un elegante y emotivo homenaje a una figura que cantaba para todo el mundo. Después de “Long Time Passing. Kronos Quartet And Friends Celebrate Pete Seeger” (2020) y “Mỹ Lai” (2022), el cuarteto entrega su tercer proyecto, “Glorious Mahalia”, a Smithsonian Folkways, un sello con una marcada mirada entre la musicología y la archivística, dependiente de la Smithsonian Institution.
El álbum adjunta un cuaderno con información a manera de calidoscopio sociohistórico y musical. “Glorious Mahalia” no aparecerá en ninguna lista de los más escuchados o similares. Sin embargo, es uno de los discos del año. Para los fans de Kronos Quartet es una magnífica noticia. ∎