Álbum

Public Service Broadcasting

The Last FlightSO Recordings-Silva Screen, 2024

Pocas veces se presenta la oportunidad de comentar de forma casi simultánea dos álbumes sobre la misma temática específica. Sucede con el quinto trabajo en estudio de Public Service Broadcasting y “Amelia”, de Laurie Anderson, que salió a la venta hace apenas cuatro meses, ambos sobre las peripecias de la pionera de la aviación Amelia Earhart. Pero la coincidencia es menos casual de lo que parece. El pasado mes de enero, el buscador de tesoros Tony Romeo capturó cerca de la isla Howland, en el Océano Pacífico, una imagen sónar que podría coincidir con la silueta del avión Lockheed Electra 10-E que pilotaba Earhart cuando desapareció en 1937 al emprender los tramos finales de la primera vuelta al mundo en avión realizada por una mujer.

El enfoque de J. Willgoose, Esq., principal compositor de Public Service Broadcasting, es algo diferente al de Anderson. Esta narraba esta épica historia en primera persona recreando el itinerario del viaje con oníricos arreglos orquestales y efectos electrónicos. Willgoose toma distancia fijándose más en los aspectos personales que impulsaban a la aviadora, a quien no se le escucha en ningún momento aunque parezca lo contrario. Es la voz de la actriz de doblaje Kate Graham quien interpreta al personaje con extraordinario realismo, alguno de cuyos pasajes los grabó envuelta con los sonidos de la cabina del bimotor –“Howland” es uno de ellos–. La base de sus intervenciones ha sido “The Last Flight”, título del libro que el marido de Earhart publicó en 1937 basándose en la cartas, cables y conversaciones mantenidas con ella a lo largo del viaje hasta poco antes de su accidente, o la mejor biografía de Earhart, según Willgoose, “East To The Dawn” (2009), escrita por Susan Butler. Potentes fuerzas de inmersión que multiplican la naturalidad de este álbum de pop documental dramatizado, el mejor del grupo londinense. Se le llama hacer de la necesidad –la calidad inadecuada de los audios originales existentes– virtud.

Willgoose rara vez canta en los discos, prefiriendo utilizar voces extraídas de fuentes oficiales y proyectar en los directos de PSB –no confundir con Pet Shop Boys– documentales del British Film Institute –con el NO-DO se pondrían aquí las botas, quizá si no fuese lo que es–. Además de la voz de Graham, otros actores y algún sample, intervienen las cantantes Andreya Casablanca –“The Fun Of It”–, la noruega Anna Kirsten, EERA –“A Different Kind Of Love”, el corte más sentimental del lote–, y Kate Stables, de This Is The Kit, en la ensoñadora “The South Atlantic”. Esta última da paso a la parte noble del álbum con una línea melódica que se repite en la descriptiva “Electra”, con sus energéticos breakbeats y sintetizadores a lo M83. “Arabian Flight”, cumpliendo con lo que promete su título, es un pasaje cinematográfico y ensoñador, optimista y melancólico, gracias a la voz de Graham también presente en cortes más tensos como “Monsoons” –monzones– con guitarras post-punk y una línea de bajo que recuerda a Goblin.

Public Service Broadcasting cuidan mucho su imagen, que es bastante anónima, conjuntada y funcionarial, muy acorde con el “servicio público” de tipo historiográfico que desean prestar, y siempre de punta en blanco. Usan seudónimos, son todos tirando a rubios y algo más expresivos que Kraftwerk, los viejos maestros del disco conceptual, con más humor seco y menos pedagogía que estos peculiares londinenses. Sus cuatro discos anteriores, “Inform-Educate-Entertain” (2013) –con una variedad de temas–, “The Race For Space” (2015) –la carrera espacial entre EE.UU. y la URSS a mediados del siglo XX–, “Every Valley” (2017) –la crisis del carbón en Gales– y “Bright Magic” (2021) –sobre Berlín–, son álbumes menos personales –por el drama de Earhart–, universales –por el temerario aliento exploratorio de la especie humana–, variados y concisos.

Atrevidos funambulistas sobre pantanos retro reminiscentes de Jeff Wayne y su “The War Of The Worlds” (1978) –sucede en cortes como “Electra”–, Public Service Broadcasting practican un rock-prog sintetizado con tendencia a la saturación coral –también interviene con su pedal steel Carl Broemel, de My Morning Jacket, concretamente en el tema “The Fun Of It”– y potentes orquestaciones –en esta ocasión le ha tocado a la London Contemporary Orchestra–. “The Last Flight” es un trabajo abigarrado, con crescendos efectistas y caminos trillados, pero no suena tanto a muzak convencional, es menos deudor de la “música de librería” y, lo mejor de todo, va directo al corazón desde la primera pista, “I Was Always Dreaming”, con pasión y gran emoción. ∎

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