Un loop melódico emerge pausadamente como buque fantasma entre la bruma dibujando estelas espumosas que acaban desvaneciéndose al término de catorce minutos protagonizados por densas capas de sonido y guitarras de enorme intensidad dramática. Así discurre, un poco entre Gavin Bryars y Third Eye Foundation, “Faded Ghosts Of Clouds”, primer corte de “Points Of Inaccessibility”, el nuevo álbum de Rafael Anton Irisarri, compositor norteamericano de nombre hispano afincado en Nueva York y autor de una extensa discografía cuyos inicios hay que buscarlos en la primera década del siglo XXI y proclive a interpretar su música instrumental en iglesias, sinagogas y museos.
El disco surge de un encuentro casual entre Irisarri y el artista visual Jaco Schilp en 2024 durante el festival MUTE celebrado en Ciudad de México. Schilp lo invitó a su estudio Uncloud localizado en una antigua prisión psiquiátrica forense de Utrecht. Irisarri compuso en aquel contexto cargado de vivencias una serie de improvisaciones que han acabado conformando los cuatro movimientos de “Points Of Inaccessibility”. Próximo a los postulados de Brian Eno en su tratamiento del estudio de grabación, este músico nacido en Puerto Rico pero de ancestros navarros añadió a aquellas composiciones creadas a base de software y guitarras frotadas con arco una serie de overdubs ya en Nueva York –sintes Prophet 5, Moog y cuerdas– con la ayuda en estructura y edición de otro especialista en dark ambient como Abul Mogard, de nombre real Guido Zen –a quien, por cierto, se le podrá ver el próximo 24 de febrero en los madrileños Teatros del Canal junto a Grand River interpretando su álbum conjunto “In uno spazio immerso” (2024)–.
El título del álbum juega con el concepto geográfico de “polos de inaccesibilidad” y con el de memoria como eco de percepción remota saturada de interferencias y lógicas inalcanzables. Pero Irisarri va aún más allá al objetivar conceptualmente “Points Of Inaccessibility” bajo términos de lo que él llama “chamanismo digital” en referencia a los algoritmos que nos rodean diariamente trocando comodidad por soledad, distanciamiento y, en definitiva, la citada inaccesibilidad.
El mismo esquema sinusoidal de “Faded Ghosts Of Clouds” se repite en el resto de piezas, como la más breves “Breaking The Unison” o “Signals From A Distant Afterglow”, cuyas atmósferas granuladas remiten a Fennesz, con quien Irisarri ha colaborado en el pasado, y donde interviene la vocalista australiana Karen Vogt introduciendo su particular timbre élfico a los sonidos descendentes, hermosamente minimalistas, de “Points Of Inaccessibility”, un disco accesible y hasta de eufórico shoegaze en contraste con su dictum pesimista. La nota sostenida de lo que parece un chelo franquea el último tema, “Memory Strands”, a medida que la pieza expande su arquitectura espectral, fluida y cambiante como la misma memoria a la que alude su título. ∎