Ran Ran Ran no son unos recién llegados. Ferran Baucells, compositor y líder del grupo, lleva unos cuantos años haciendo canciones, anteriormente en Tired Hippo y desde 2013 con su actual banda. Su primer LP, de título homónimo, data de 2015 y desde entonces han completado seis álbumes y varios EPs, el último de ellos es este “Quadern de viatges I”. Durante todos estos años han pasado diferentes miembros por la banda hasta la formación actual, que cuenta con Martina Borrut (teclados y voz), Joan Villarroya (bajo, violín y voz) y Miguel Ballester (batería), con Armand Rodríguez como colaborador en la parte técnica. Arnau Vallvé (del grupo Manel), amigo de la banda, ha participado como productor o músico en algunos de sus discos. Lo suyo es un folk-rock más acústico que eléctrico, con cuidadas melodías y notoria personalidad; en parte por la peculiar entonación nasal de Baucells –no muy lejana de aquella curiosa voz de Bob Dylan en el “Nashville Skyline” (1969)–, que le confieren un aire de ingenuidad y ternura.
Como reza el título del presente EP, el hilo conductor entre sus tres temas es el concepto del viaje en la acepción más libre del término, la que confiere sensación de libertad y proporciona reflexiones que en la vorágine de la rutina no suelen surgir. “Migjorn” es una palabra con múltiples significados en catalán; es el mediodía y el viento del sur, así como la comarca sur de Mallorca y una playa de Formentera. La canción, en la que colabora Irene Garcia (Deliiis) a la voz, lo deja abierto, “lo ves más claro cuando es migjorn, lo ves más claro si no tienes miedo”, a un pausado ritmo con reminiscencias del folk de la Costa Oeste.
Por más que el nombre de la banda pueda ser un guiño a la canción de Velvet Underground (“Run Run Run”), lo suyo es mucho más soleado y menos oscuro, la brisa del Mediterráneo está cerca. En “Far” (faro), juegan con esa imagen poética que los faros, solitarios, a pie de mar, ofrecen como lugar donde evadirse del viejo paisaje que nos rodea. Sobre el perezoso ritmo de bajo y batería, la voz de Baucells es doblada por la de Martina, recordando lejanamente la calidez que emanaban Lee Hazlewood y Nancy Sinatra. Una pequeña delicia pop.
En “Place des Vosges”, sin referencias concretas a la mítica plaza parisina en la letra, Baucells entrecruza el vitalismo de verse rebosante de planes y falto de tiempo para llevarlos todos a cabo, con dos insinuadas sombras: la de alguien a quien no deja de echar de menos y el recuerdo de ese mundo de la infancia con los abuelos que ya no volverá, sensación sublimada en estos versos… “Aquella taula ben parada / Ja no sé on la puc trovar / L’oli ja no té aquell gust / Quan hi sucava el pa” (“aquella mesa bien puesta, ya no sé dónde la puedo encontrar, el aceite ya no tiene aquel sabor de cuando mojaba el pan”). En todo caso, el medio tiempo de regusto country le da un aura optimista que deja un buen sabor de boca para terminar. No es sencillo generar un ambiente en tan solo tres canciones y ocho minutos, pero Ran Ran Ran lo consiguen. Para prolongar las sensaciones, ahí está su discografía anterior, más que recomendable. Esperemos que pronto nos regalen otro larga duración en el que ya más aficionados estaremos atentos a tan buenas vibraciones. ∎