El propio nombre lo dice: “Easy”. Y tampoco es que fuera una sorpresa que Catharina Stoltenberg y Henriette Motzfeldt sean amigas de tomárselo “easy”, al menos para quien estuviera familiarizado con su anterior trabajo, el muy comentado “Big City Life” (2025) con el que debutaron en Escho, y que ya se cerraba precisamente con un tema llamado “Easy”. Sobre él, reintepretándolo y reimaginándolo durante menos de diez minutos, Smerz han construido este nuevo EP que del mismo modo captura –como sugiere la portada: el interior de un bolso desplegado sobre la bandeja del asiento de un avión– gran parte del trabajo como banda que han hecho durante la extensa gira de presentación del disco, en la que siguen inmersas, y que se centra sobre todo en los timings y en las dinámicas. La precisión casi jazzística de la batería, el espacio que definen unos sintetizadores que parecen de juguete, la textura y los efectos de las voces. Y cómo todo esto puede relacionarse e interactuar.
Dos de las tres canciones que componen el EP, de hecho (“Spring summer” e “Its here”), llevan incorporadas como jams en sus conciertos desde principios de este año, demostrando que es en ese contexto en el que se han originado fundamentalmente. La primera coge los reconocibles sintetizadores de “Easy” –antes solo insinuados tímidamente en la introducción que supone “Somewhere”, casi una afinación– y los fragmenta para integrarlos en un ritmo más hip hop, con los breaks más marcados, hasta ralentizarse y choppearse después en “3 beat”, una suerte de outro que viene a representar ese ánimo de jam, vivo, de los conciertos; la segunda va un poco más allá y los convierte en expresionistas golpes de piano, y aunque mantiene el pulso hip hop lo vemos mucho más abstracto y difuminado, hasta que desaparece por completo para dar paso a un pop feérico alineado con Caroline Polachek.
Así, “Easy” no tanto prorroga o completa “Big City Life” –en este sentido el disco de remixes es mucho, mucho más revelador– como ayuda a entender la forma en la que este ha bajado a tierra, abierto a una cierta improvisación y teniendo muy en cuenta el espacio que ocupa cada cosa, incluido el silencio. Que los cortes aquí tengan nombres como “Somewhere”, “Its here” o “The room you described” ya habla por sí mismo; en la última, preludiada por una “Somewhere 2” que evoca espacios liminales, terminales de aeropuerto y taxis bajo la lluvia, vuelven a bajar las revoluciones con un downtempo onírico y descompuesto y hablan directamente de posibles escenarios. Faltan ganchos aquí –por no decir que no existen–, pero desde luego a Smerz no les faltan ideas.
En definitiva, “Easy” sirve más como curiosidad que como referencia a tomar en serio, como un token para fans, y realmente tendría mucho más sentido si se vendiera en formato 7’’ o como un flexidisc en las mesas de merchandising de sus conciertos que como un simple –y muy olvidable– lanzamiento digital. No molesta, pero ni dice ni sirve para absolutamente nada. ∎