Álbum

The Sophs

GOLDSTARRough Trade-Popstock!, 2026

Estamos de estreno con The Sophs. Nuestra compañera Marta España acaba de entrevistarlos y Xavier Gaillard reseñó hace diez meses su primera canción publicada en single físico a la antigua usanza con cara B exclusiva y una singularidad adoptada sin tapujos de bandas como Pixies. Después fueron apareciendo más adelantos digitales y algunos de nuevo materiales –con más temas raros– como “DEATH IN THE FAMILY” y un EP editado en exclusiva para el mercado japonés el pasado mes de diciembre con el título de “THE SOPHS” donde volvían a sacar músculo –literalmente en portada– entregando cuatro cortes conocidos y dos inéditos. Fuentes fidedignas afirman que ya han grabado un segundo LP, aunque será difícil que supere el impacto de “GOLDSTAR” y piezas tan insólitas como la operística “THE DOG DIES IN THE END”, donde el perspicaz cantante y líder del grupo, Ethan Ramon, se saca del bolsillo posterior de sus pantalones vaqueros esta carta de presentación: “No me pidas que sepa por dónde sopla el viento, no esperes encontrar por qué soy cómo soy, solo necesito desahogarme un poco para ser el hombre que todos quieren que sea”.

Que los contrastes definen el credo estilístico de estos californianos insolentes quedó plasmado en ese segundo single, “DEATH IN THE FAMILY”, donde la pulsión de Thanatos recuerda aquí a Elliott Smith y el vocalista asegura necesitar “una muerte en la familia para cambiar el argumento”, perdiéndose a continuación en un discurso visceral tan inescrutable como sospechosamente catártico. La leyenda cuenta que entraron en Rough Trade antes incluso de debutar en directo como banda, si bien después de que Geoff Travis escuchase sus maquetas y la cofundadora del sello, Jeannette Lee, les exigiera un bolo para comprobar que la honestidad brutal de The Sophs era cierta, que encajaban en el viejo catálogo que un día tuvo a The Smiths. Es conocido que Tony Wilson impidió a Morrissey fichar por Factory, y ahora en la iconoclasta “I’M YOUR FIEND” Ramon dice: “Me pongo algo de Joy Division, me propino un moretón, este amor me está desgarrando”.

Puede que el eclecticismo del nuevo hype de Los Angeles sea más una cuestión de arreglos donde los teclados de Sam Yuh, compañero de instituto de Ramon junto con Austin Parker Jones (guitarra eléctrica) y Seth Smades (guitarra acústica), se antojan determinantes, sin olvidarnos de Devin Russ a la batería y Cole Bobbitt al bajo, además de la facilidad de los Sophs para resolver ecuaciones de punk-pop sobre base melódica y la claridad de la voz de Ramon dando cuenta de temas como “GOLDSTAR”. En él se entreveran sutiles conexiones latinas con electricidad furiosa y un cuestionamiento recurrente del concepto de buena conducta en busca de aceptación. Lo mismo ocurre en la teatral “A SYMPATHETIC PERSON”, corte recitado digno de las operetas de Kurt Weill y Bertolt Brecht, mientras que “SWEETIEPIE” cabalga sobre una emocionante base country & western a base de arpa de boca redneck, violín y una melancolía galopante que te deja sin respiración. “They Told Me Jump, I Said How High” –escrito en minúsculas esta vez– es otro locuaz spoken word situado entre The Doors y The Seeds.

Las virtudes –enérgicos, versátiles, frescos– de The Sophs son también su debilidad –desordenados, miméticos, inocentes– en “GOLDSTAR”, un álbum incontrolable y expansivo con hechuras de pequeño clásico. Contradicciones que ellos defienden en las entrevistas con jactancia identitaria, sabedores de que coger de aquí y de allá sin dejar de sonar a ellos mismos no está al alcance de cualquiera, de que el arte puede permitirse una enormidad de licencias jugando con los dos lados de una misma moneda que Rough Trade acaba de lanzar al aire con la seguridad de que está cayendo de cara, al menos como banda perfecta para el directo, algo que los muy afortunados podrán comprobar el 6 de junio en el Primavera Sound de Barcelona y el 13 en el de Oporto. ∎

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