Dicen que nunca vives la música como en la adolescencia, y desde luego, hay momentos de ese camino iniciático que se te quedan grabados para siempre. Para este cronista, uno de ellos es hacerse con el primer Rockdelux de su vida (noviembre 1994; portada Neil Young), en parte atraído por el CD de regalo, y oír por primera vez el vibrato arrebatado de Monica Queen en el enorme single “So Glad” de Thrum. No mucho después, su álbum “Rifferama” (1994) se convertía en uno de mis primeros vinilos no heredados de mis padres.
32 años después (glups), este clásico semioculto, sentida mezcla de rock clásico (o del Young de aquella portada de RDL), indie rock y country alternativo, reaparece en merecida versión remasterizada en el sello que lo lanzó originalmente. Es inevitable querer saltar enseguida a ver cómo suena “So Glad”. Suena aún más imponente, si cabe. De nuevo, uno se pregunta por qué no se coló en ninguna romcom de los noventa, sobre todo después de aquella fantástica presentación en el programa televisivo ‘The Word’ (o haber sido Single de la Semana en el ‘NME’). Es un himno de estribillo tan sencillo como devastador: “Si no me quieres, me pondré triste / Pero si lo haces, estaré encantado”. El siguiente single, casi igual de bueno, fue “Here I Am”, cuyo intro de guitarra pesada justifica que en Estados Unidos se etiquetara a Thrum como “hard country”.
Pero en “Rifferama” había otros muchos momentos memorables: el citado corte titular suena, en su desembocadura final, a Janis Joplin liderando a Sonic Youth; “Purify”, single final del disco, podría haber sido también el primero; el emocionante baladón “You Wish”, no tan complicado de imaginar en la voz de Bonnie Tyler o Alannah Myles, podría haberlos llevado al mainstream con solo un sonido ligeramente más bombástico (el gran productor e ingeniero Phil Vinall mezcló los temas respetando su crudeza emocional), y “Lullaby II” es una completa exhibición del amplísimo rango expresivo de Queen, igual de efectiva en lo más susurrado y lo más desgarrado.
“En realidad nos gustaría durar tanto como esos tipos”, decía Queen en referencia a Neil Young y Bob Dylan en una vieja entrevista con ‘Hot Press’. “Queremos tener veinte álbumes y no desaparecer después de seis meses o un año”. Por desgracia, aunque “Rifferama” logró buenas críticas, en 1995 el grupo ya era historia. Queen hizo girar cabezas en 1997 con su aportación vocal al tema titular del EP “Lazy Line Painter Jane” de Belle And Sebastian. Acabó grabando un par de discos a su nombre, “Ten Sorrowful Mysteries" (2002) y “Return Of The Sacred Heart (2004), con ayuda de Johnny Smillie (guitarra y voz en Thrum), ahora su compañero en el dúo Tenement And Temple. Los veinte discos de Thrum se quedaron en dos –el segundo fue el poco escuchado “Elettrorama” (2011)–, pero los chicos siguen tocando juntos de cuando en cuando.
Siguen sonando muy bien, como deja claro el documento incluido aquí como descarga –junto a esa nueva versión de su propia “Hey Joe”–: una grabación del concierto “Rifferama Reimagined” del 13 de septiembre de 2025 en el Airdrie Town Hall de North Lanarkshire, colofón a “Everything Flows. Music In North Lanarkshire”, exposición sobre la importancia del citado concejo en el bum del indie escocés. ∎