Si cada nuevo trabajo de
Za! ya era una suerte de apuesta suicida por la experimentación más carnosa y polirrítmica y una manera de corregir, mejorar y, ya puestos, también demoler cualquier hallazgo que pudiese sonar a territorio ya visitado, los catalanes queman ahora todas sus naves para salir de la cacharrería convertidos en primos hermanos de Animal Collective. Con las guitarras encerradas en un armario y el surtido de influencias renovado gracias a sus viajes por Japón y Mozambique, Papa DuPau y Spazzfrica Ehd se han armado hasta los dientes con sintetizadores, trompetas y percusiones para centrifugar a conciencia psicodelia, krautrock, jazz progresivo, breakbeat y hip hop.
Una impecable y milimetrada reinvención estética que, como apunta el título, los transforma en una de esas salas de pachinko en las que todo son luces deslumbrantes,
blings martilleantes y alucinaciones hipnóticas. Y eso mientras trazan conexiones imaginarias, añaden capas sonoras y pedazos de textos de Carl Sagan y conectan la rítmica frenética y sabrosa de
“Ochate” con esa maravilla de jazz noctámbulo que es
“Solo Chezz”.
Ojalá todos los discos pretendidamente experimentales fueran como este
“Pachinko Plex” de pliegues infinitos, ensamblajes (aparentemente) aleatorios y canciones que son auténticos monumentos a la curiosidad y al azar con vocación recreativa. ∎