Esta playlist de Migala es difícil de reducir a canciones concretas porque su música funciona más como un estado de ánimo: momentos que se sienten, más que temas cerrados. Es como escuchar un espacio, no una lista. Como dice Jacques Derrida, “fantasmas regresan; el cine deja espectros; tiempo que ya no es y aún no es”, aquí la música también vuelve como recuerdo que se activa al oírla, con canciones que recorren toda su discografía no siempre desde la perspectiva más evidente.