https://assets.primaverasound.com/psweb/jwv208qnu9i8mbo7vasc_1611253110602.jpg

Firma invitada / Música de la basura

Es prudente oír música antes del desayuno

A

l principio de la calle Libertadores de la colombiana ciudad de Cali hay una pintada enigmática, pero no por ello menos sabia (como sabiduría encierran todos los enigmas desde los tiempos de la esfinge): “Es prudente oír música antes del desayuno”, proclama. Está escrita en estilizada caligrafía escolar, tinta anaranjada sobre murete gris a la altura no de los ojos, sino de las rodillas de la transeúnte. Tras ella (tras la pintada, no tras la transeúnte, que en este momento se encuentra delante) hay un cacho de hospital con un cacho de ceiba en el patio decorada con cachos de adornos de tropicalmente desacralizada navidad: caballitos de mar, paraguas, soles, todos ellos de metro de largo por metro de ancho. Si la europea lectora no sabe lo que es una ceiba, que corra y busque y flipe.

¿Nos es legítimo pensar, pues, que ese Es prudente oír música antes del desayuno” es una prescripción facultativa? Vaya por delante que la pintada no parece haber sido encargada con intenciones decorativas, como otros cientos de murales que pueblan la ciudad con colores brillantísimos (a destacar el de la medianera del edificio de quince pisos del Barrio Centro que recrea una visión ayahuasquera, o la titulada Historia de Cali”, en la vieja estación de trenes de la Comuna 2), comisionados por la Alcaldía o por dueños de garitos o bien autónomamente realizados por quienes quieren embellecer sus casas.

Pero la pintada que nos ocupa se suma más bien a la liga ensuciadora (de suciedad reveladora de significados, como los yoguis tántricos que se embadurnan de ceniza, basura, cadáveres y sangre menstrual para integrarse con lo divino) de los grafitis “La policía tuvo algo que ver”, “Skins Cali clase obrera Oi!”, “La juventud no merece morir” (las tres en la calle Quinta), “Ámo la Múerte y su hermana Ámo la vída pero más ámo la múerte” (pequeñas y a rotulador en varios puntos de San Antonio y Centro), “Temor sólo a Dios, lo demás es mierda” (en Barrio El Templete), “PUNK” (también prolífica), “Que renuncie el fiscal” (en la fachada del Banco Popular por el lado de la Décima), “Viva la Minga y Minga es poder” (en muchos sitios), “Más fanzines y menos smartphones” (esta me la pasaron, no sé la ubicación), “No nos cuidan, nos matan y Nos siguen matando” (en el puente sobre la Quinta que une San Antonio y Barrio Centro), “El pacifismo protege al Estado” (en la carrera cuatro entre las calles Quinta y Cuarta, en San Antonio) y mogollón de aes mayúsculas dentro de círculos (encontrar pintadas anarquistas en una ciudad lejana y desconocida me da tranquilidad, me hace salir a pasear bien encarada, preguntando las direcciones y meando –y hasta cagando– entre los matojos con alegría y determinación). “Es prudente oír música antes del desayuno” forma parte, pues, de la tradición de las #mugrelindas, como acertada y reverencialmente las bautizó y les abrió un archivo el colectivo @bachini.bachini

En mi anterior columna decía yo que en mi casa las pinchadas de discos se hacen en el desayuno, para espabilarnos, y nunca había estado en Cali. La grafitera que se apropia de las paredes y el vocabulario médicos para lanzar una receta no farmacológica e impracticable para el sistema sanitario (los del hospital ese son unos mierdas que se negaron a atender a mi hermana y su bebé hasta pagando, cosa denunciable) se está burlando de la Sanidad toda y está, a la vez, al poner en una misma frase las palabras “prudente” y “música”, retratando socarronamente la ciudad, en la que ni represión covidera mediante dejan de sonar la salsa y la cumbia, donde la chabola más humilde gasta unos altavoces de 200 euros para arriba y donde el escritorasso caleño antirrealista mágico Andrés Caicedo escribía en 1974 –después de “ceiba”, buscad “Mi cuerpo es una celda (una autobiografía)”; Alfaguara, 2013–: ya que el trabajador de la cultura no hace esfuerzo físico, entonces pues que baile, que se dedique a la sanísima actividad del sudor bailando la música caliente”. ∎

Etiquetas
Compartir

Contenidos relacionados

Rockdelux
Ministerio de Cultura
Ministerio de Cultura

Esta revista ha recibido una ayuda a la edición, del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura.