A Dario Džamonja (1955-2001) lo descubrimos en castellano gracias a la edición de “Cartas desde el manicomio” (2001), editado por Sajalín en 2024, una colección de relatos en gran parte ambientados durante su exilio en Estados Unidos. Acabó en el top 3 en la lista de los mejores libros de esa temporada y este “Pájaro en el alambre” (“Ptica na žici”, 2002; Sajalín, 2025) también debería haber recibido los mismos honores, pero esta vez no llegó a tiempo.
De nuevo con traducción de Marc Casals y con un prólogo a cargo del poeta, editor y crítico Ahmed Burić, “Pájaro en el alambre” –hola, Leonard Cohen– reúne veintiséis relatos que demuestran de nuevo el torrencial talento de un escritor que rechazó todas las normas del establishment literario en su constante lucha por encontrar la libertad absoluta.
Figura mítica de la escena alternativa de Sarajevo, peregrino de tabernas e inconformista eterno, la pluma de Džamonja esculpía sus historias a dentelladas, sin miramientos moralistas pero con una gran empatía hacia los desgraciados y vividores que recorren sus páginas, páginas donde la realidad y la ficción siempre caminan de la mano: la memoria y las vivencias personales como gasolina para una “literatura de la vida” concisa, tragicómica y sin maquillajes innecesarios, estampas de una ciudad y un país desintegrado tras el desmembramiento de Yugoslavia en los años noventa.
De la perfecta brevedad de “Mi calle” (apenas una página) a la maravilla de “¡Corten!”, pasando por gemas como “Una historia de guerra” y “An Ordinary Love Story”, Džamonja alza el vuelo sin ocultar el magma del que se nutre su escritura –Hemingway, Bukowski, Limónov, Carver…– pero siempre encontrando un eco absolutamente único.
Como apunta Burić en el prólogo, “Džamonja no llamó a las puertas de la literatura, sino que se sumergió en sus profundidades y nos trajo a la superficie lo mejor que tenía: esas viñetas tragicómicas de mitología urbana, ese seductor encanto de la derrota”. No se lo pierdan. ∎