Donald S. Passman (Nueva York, 1940) es un reconocido abogado, titulado en Harvard, que durante más de tres décadas se ha labrado un prestigio dentro de la industria del entretenimiento, en particular en el negocio de la música. “Todo lo que necesitas saber sobre el negocio de la música” (“All You Need To Know About The Music Business”, 1991; Liburuak, 2026; traducción de Martina Scherschener y Valentina Martirena) está considerado de gran utilidad para cualquier persona interesada en convertirse en músico profesional. Entre otros aspectos se muestra especial énfasis en la protección de los derechos de autor, un concepto abierto a distintas interpretaciones de no tener un asesoramiento legal idóneo. Con el paso del tiempo y las necesarias revisiones y actualizaciones, el texto casi ha doblado su paginación original.
La última edición incluye temas difíciles de imaginar en 1991: el streaming, la Inteligencia Artificial, el cambio de la idea de negocio, la sustitución de las tiendas de discos o los entramados digitales, por citar algunos. Hasta la fecha, la edición original más reciente es la undécima. Es una guía estupenda que permite conocer la industria musical desde dentro. En su día, ‘Los Angeles Times’ la calificó como la “biblia de la industria”.
La obra, de manera transversal, sigue la lógica centrífuga que da sentido a la creación, la comercialización y la rentabilidad económica de la música. Los capítulos son: “Tu equipo de asesores”, “Contratos discográficos”, “Composición y edición musical”, “Cuestiones de bandas” (el nombre del grupo), “Salir de gira”, “Merchandising”, “Música clásica” y “Música para películas”. Los cuatro primeros ocupan más de la mitad de vademécum. Sin olvidar el apéndice, “Cálculos de regalías de antaño”. Todo ello desglosado en detalle, con ejemplos ilustrativos y posibles planes B, según las distintas casuísticas, además de un útil índice onomástico y analítico. El sostenido éxito del manual hace que se utilice como libro de texto en cursos de negocios y de derecho. Al respecto, este abogado especializado en la industria musical indica que “hablo de por qué los artistas tienen más poder que nunca”.
A nivel didáctico, el autor ofrece una magnífica herramienta para entender el intrincado mundo de la industria musical. Passman es consciente de la densidad de la información expuesta que se entrelaza y yuxtapone en numerosas ocasiones. Para hacer más ligera la lectura presenta distintos itinerarios en formato shortcuts; es decir, unifica líneas de pensamiento, obviando el resto de la obra, que siempre se podrá consultar, distribuidos en distintas vías: ultrarrápida, rápida, avanzada y para expertos, cosa que permite al lector centrarse en aquello que sea de su interés.
El letrado, conocedor de la variabilidad de las estrategias y las políticas a ejecutar en un sector industrial tan voluble como es el de la música, establece un concepto de filosofía empresarial que de tan sensato parece contracultural. La propuesta es que “tienes que pensar en ti mismo como un negocio”. Desde la perspectiva de un legalista como Passman, los primeros pasos a dar “para maximizar tu carrera y tu patrimonio neto” son contar con un mánager personal, un abogado, un gestor bancario y una agencia de contratación.
En 2023, ante tantos cambios, Passman declaraba sobre la IA y los derechos a devengar: “Hay un par de cosas importantes. Una es que, según la legislación actual, no se pueden obtener derechos de autor sobre el material creado por IA, lo que significa que si una IA crea algo, a menos que haya una cantidad sustancial de participación humana, puede que no sea susceptible de derechos de autor y cualquiera puede usarlo o copiarlo”. También hace referencia al algoritmo, que no es divino pero lo parece: “Por primera vez en la historia la música ya no se monetiza vendiendo algo, sino por la cantidad de veces que un oyente escucha una canción en ‘streaming’”.
Cabe indicar que en la industria del entretenimiento la música es un pastel muy goloso, pues hay mucho a repartir entre muy pocos (escenario habitual del capitalismo tardío). Por tanto, el libro no tiene la respuesta para alcanzar el éxito, pero sí ilumina el camino para estar entre los escogidos si la ética de trabajo es la correcta, aunque la estética del negocio –tú mismo, como indica el abogado– no sea la más glamurosa.
Donald S. Passman se basa en su dilatada experiencia para ofrecer una cartografía de maneras de proceder que resulta didáctica, clara y solvente para navegar en las procelosas aguas del negocio musical: “Ahora más artistas consiguen contratos que antes estaban reservados para las superestrellas. (…) Por otro lado, se suben más de 100.000 canciones nuevas cada día. Entonces, la pregunta es ¿cómo triunfar?”. ∎