Libro

Edi Pou

Nou elogis de l’imparellH&O, 2026

“Ahora que tenemos millones de músicas a un solo clic, el mundo entero acaba escuchando las mismas cincuenta canciones. ¿Y cómo puede ser que todas tengan el mismo ritmo, el mismo compás, una duración parecida y una temática previsible? ¿Cómo nos afecta esta uniformidad?”. A partir de esta sencilla pero contundente premisa y de las correspondientes preguntas que suscita, Edi Pou (Barcelona, 1981) ha escrito un libro que de hecho es un manifiesto, una proclama contra la dictadura de los ritmos binarios, que constituye el 99% de la música que se expande por todas partes, y a favor de los ritmos impares, cuya riqueza es marginada por las imposiciones de la industria discográfica y los medios de difusión.

“Nou elogis de l’imparell” (“Nueve elogios de lo impar”) es una obra tan breve –apenas 125 páginas– como rotunda, con la que su artífice, el periodista y batería de los grupos Za! y Los Sara Fontán, pretende rendir cuentas a un sistema que en lugar de favorecer la expansión de todo tipo de músicas y ritmos, la empobrece, limitándola a la triste monotonía de la repetición del cuatro por cuatro, tanto formal como conceptual.

Para lograr su propósito, el autor se ha documentado en diversas fuentes de procedencia científica, como la psicología, la antropología, la neurociencia o la etnomusicología. Incluso ha recurrido a la comparación entre estructuras y jerarquías sociales y musicales, llegando a conclusiones de lo más interesantes. De esta manera, ha acabado ofreciendo una obra –o mejor, una tesis– marcada por una lúcida y clarificadora subjetividad que se agradece porque es humana, sincera, cercana y no se dirige al lector desde un pedestal, sino que lo trata de tú a tú, como si estuviera compartiendo unas copas contigo.

Parece imposible que este librito pueda contener tantos conocimientos, tantas reflexiones, tantas sentencias e incluso tantas ironías. Por supuesto que la mayoría de los nueve textos son merecidos alegatos a favor de esos ritmos impares denostados, como los ternarios, por citar los más conocidos, entre los que se encuentran el vals, la jota y la mayoría de las músicas y los cantos tradicionales. Y, hablando de tradición, cuando Pou señala que las músicas de raíz están viviendo actualmente un proceso de reivindicación y revitalización generalizado –como un “giro posimperialista de regreso a la raíz”–, resulta que, según su parecer, ese proceso “también genera sus monstruos”, como el ascenso de la ultraderecha. Se trataría, pues, de una grave contradicción, como si él mismo planteara una antítesis que refutara lo expuesto en sus páginas. Pero, todo sea dicho, está sobradamente demostrado que en los Países Catalanes y el Estado español la tradición musical bien entendida, no la heredada de los Coros y Danzas del Movimiento, siempre se ha caracterizado por su carácter antifascista y liberador.

Como complemento a “Nou elogis de l’imparell”, Edi Pou ofrece las coordenadas de su web, en la que aparecen 71 composiciones que son las que encabezan cada uno de los minicapítulos en los que está dividido su libro. Se trata de una selección de lo más variopinta, que ilustra el alcance universal del estudio: desde un cántico de los pigmeos a un tema de Radiohead; desde una pieza de Terry Riley a una canción de Renato Carosone; desde una copla de Lolita Sevilla a un fragmento de Ígor Stranvinski; desde una balada de Billie Holiday al post-rock de Godspeed You! Black Emperor… ∎

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