Novela dura sobre gente común y corriente absorbida por la zona oscura. Por los márgenes. Mafias irlandesas, suburbios de Dublín, la sombra del IRA. Un exconvicto, Danny Callaghan, está en el lugar equivocado en el momento equivocado. Error y a empezar de nuevo por no haber sabido, o no haber querido, quedarse quieto. Por no saber qué hacer con la libertad condicional que tanto había deseado durante ocho años de tedio en la cárcel, ahora solo alargando los días hasta bien entrada la madrugada, cansándose por ese desperdicio de tiempo. Así que otra vez en el centro de la diana. Extorsiones, corrupción, asesinatos. Descontrol. Ritmo, ritmo. Rencores e intereses. Deudas. Cuando la vida no es bella.
Con diálogos y reflexiones que te absorben. ¿Qué hemos hecho para acabar criando a un montón de jóvenes delincuentes que lo único que saben de la vida es cómo quitarla?, se pregunta uno. Unas páginas más allá un padre le dice a su hijo de 11 años “puedes respirar, ¿verdad?”. Porque, a fin de cuentas, prosigue, en eso consiste realmente la vida, en respirar, y una vez respiras las posibilidades se vuelven infinitas.
Matones de carrera y delincuentes de poca monta, juntos y revueltos, se buscan las cosquillas, algunos pretendiendo llevar a la práctica aquello del libro “El arte de la guerra” de Sun Tzu (“Por lo tanto, si eres capaz, finge incapacidad; si activo, inactividad. Cuando estés cerca, aparenta que estás lejos; cuando estés lejos, que estás cerca. Ofrece cebos al enemigo para atraerlo; finge desorden y golpéalo”), otros disfrutando más yendo sin esa máscara y exprimiendo a lo bruto el zumo del dolor ajeno. A todos costándole medir el futuro en algo más que minutos, sometidos al dictado de un entorno que describe muy bien una de esas frases sentenciosas, en este caso soltada por el gánster Lar Mackendrick, cabrón de primera sobre el que pivota buena parte del relato: “No nos desharemos de él hasta asegurarnos de que no lo necesitamos”.
El autor, el irlandés Gene Kerrigan, periodista y escritor veterano (nació en Dublín en 1950) con una bien reconocida y premiada trayectoria (si no me he informado mal, diría que su último galardón fue el de columnista del año en su país en 2022 por sus artículos en ‘Sunday Independent’), que suma siete libros de no ficción (su territorio: escándalos financieros, política y el mundo del crimen) y cuatro novelas negras, la que nos ocupa, que se publicó en 2009, y “Delincuentes de medio pelo” (2005; Sajalín, 2017), “El coro de medianoche” (2006; Sajalín, 2019) y “La furia” (2011; Sajalín, 2023). Cabe remarcar que por “La furia” Kerrigan recibió en su momento el CWA Gold Dagger a la mejor novela criminal del año; “Días sombríos” (“Dark Times In The City”, 2009; Sajalín, 2025; traducción de Ana Crespo) quedó finalista en el suyo. ∎