Aunque existe una versión en catalán (“Matèria primera”; LaBreu Edicions, 2013), es la primera vez que “Materia prima” (“Rohstoff”, 1984; Sajalín, 2026; traducción de Carlos Fortea Gil) aparece en castellano y es una inmersión sin escafandra en la obra de Jörg Fauser (1944-1987), un verdadero outsider de la escena cultural alemana, novelista, poeta y periodista (además de heroinómano, politoxicómano y alcohólico).
El alter ego del autor, Harry Gelb, es el protagonista de un libro que comienza en el barrio de Tophane de Estambul, donde Gelb deambula por un limbo existencial entre chutes opiáceos y perdedores de toda calaña. Expulsado de Turquía, recala en una Alemania en pleno desarrollo capitalista mientras el fuego contracultural de los sesenta y setenta arde en los márgenes de la sociedad. Gelb quiere ser escritor pero el ecosistema editorial del momento no parece muy propicio para su escritura salvaje y sin normas, influenciada por Bukowski, Burroughs y otros santos apóstoles de la generación beat, así que sobrevive como puede, trabajando en revistas alternativas sin futuro, compartiendo cuartos mugrientos en comunas izquierdistas, aceptando trabajos alienantes y vagando por bares y tabernas abiertas hasta el amanecer.
La mirada de Gelb/Fauser frente al florecimiento de alternativas radicales en una Alemania con el acelerador puesto hacia el paraíso de la sociedad de consumo es siempre crítica y desencantada, intuyendo que toda la rebeldía hippy embadurnada de marxismo acabaría sucumbiendo –drogas, luchas internas– a las dentelladas del gran capital y a la represión policial del Estado.
Entre desenganches, recaídas, amores inestables y feroces miradas al momento cultural (“Lo que nos molestaba era esta papilla alemana, esta salsa pegajosa que servían con todos los productos culturales, y si esta salsa sabía tan mal era porque estaba preparada con los residuos de enfermedades políticas, de las doctrinas caducas del siglo, y enriquecida con los conceptos políticos de moda de cada temporada”), “Materia prima” despliega un electrizante fresco de la contracultura de una época en la que parecía que, de verdad, debajo de los adoquines estaba la playa.
Fauder murió en julio de 1987, atropellado en las afueras de Múnich, mientras volvía de la juerga de celebración de su 43º cumpleaños, y alcanzó celebridad como autor de novelas negras poco convencionales: busquen “El hombre de nieve” (“Der Schneemann”, 1981), publicada por Akal en 2009, la otra única muestra de Fauser en castellano además de esta brutal y formidable “Materia prima”. ∎