Película

Memory

Michel Franco

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“A Whiter Shade Of Pale”, de Procol Harum, que es el leit motiv musical de “Memory” (2023; se estrenó el pasado miércoles), fue uno de los himnos del Verano del Amor, y aunque su letra opaca no permite clasificarla como balada romántica, seguro que acabó recopilada en alguno de esos triples CDs que se vendían en los supermercados con portada de puesta de sol. A su manera, “Memory” también es la gran película de amor de Michel Franco, con una gran pareja protagonista interpretada por una estrella como Jessica Chastain, con la que el mexicano ya ha rodado otra película, y Peter Sarsgaard, actor prolífico de filmografía un tanto azarosa. Ella aborda su personaje en modo reina del melodrama, mientras que él lo borda en un tono de enfermo afable. En la película, él padece demencia, se olvida del pasado reciente y del lejano, no sabe por qué hace las cosas, se pierde de una manera o de otra. Ella está en Alcohólicos Anónimos, lleva trece años sobria, los mismos que suma su hija, y parece ser que exploró el lado salvaje a raíz de oscuros traumas que se van revelando poco a poco. Ambos son los juguetes rotos de ricas familias burguesas de Nueva York, la de ella encabezada por una inquietante Jessica Harper que siempre nos remitirá a “Suspiria” (Dario Argento, 1977).

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Por el tema de los cuidados y de la desconexión familiar, “El último paciente. Chronic” (2015) podría ser la película de Franco más cercana a “Memory”. Pero no deja de ser un giro de lo más sorprendente en la filmografía de un autor que se quiere tan oscuro y radical como lo fue en “Nuevo orden” (2020), artilugio pasoliniano que tenía la virtud de denunciar el fascismo que amenaza en México. Su característico estilo austero, planos largos y desnudos, así como los elementos extraños, sórdidos y depresivos, que se derivan de las heridas de los protagonistas, son lo que distingue la película de una love story convencional. Aunque el rigor del dispositivo hace que la carga emocional quede atenuada, la película no deja de ser un sanador viaje hacia la luz y a la reconciliación con la vida, que se fundamenta en la química de la pareja, dos seres muy estropeados que, sin embargo, comprueban que, mágicamente, encajan como dos piezas de puzle, en una enternecedora escena de sexo recuperado. Así es el amor. Curioso que sea Franco, precisamente, el que nos recuerde que, aun en las peores circunstancias, todavía podemos encontrarlo. ∎

Segundas oportunidades.
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