Cada imagen cuenta una historia, como mínimo la del artista que ha imaginado esa estampa, que ha visitado ese lugar, incluso la historia de sus años de práctica y estudio para alcanzar la técnica que contemplamos en ella. Pocos cómics hacen tan patente esta idea como “See You In Memories” (2022; Planeta Cómic, 2026; traducción de Nerea García Cabello), del joven artista hongkonés Pen So. La obra se nos presenta en un lujoso cofre con dos volúmenes: en uno encontramos una serie de ilustraciones preciosistas con detalles de un Hong Kong desierto y en otro, un cómic con una historia que les da contexto.
Esta anómala presentación de libro de arte más novela gráfica, en una novedad editorial, sin ninguna conmemoración ni homenaje sacacuartos, sorprende e invita a preguntarse por dónde se ha de empezar a leer (o a observar) este artefacto con varios premios internacionales en países como Japón e Italia. Mi recomendación aquí es acercarse en un primer momento a las ilustraciones limpias, paisajes preciosistas de la ciudad con el trazo rápido y detallado de dibujantes urbanos que nos encontramos en Instagram y que dan tanta envidia en su hacer fácil lo difícil.
A continuación ha de leerse la historia, en la que Mat Yi Lei, una joven cantautora, despierta en su casa para descubrir que había desaparecido durante tres años. Su padre le cuenta que se la han encontrado inconsciente en medio de la calle, llevando consigo tan solo un cuaderno lleno de dibujos (¡eureka!). Buscando qué ha estado haciendo durante todo ese tiempo en blanco, Mat recorre la ciudad visitando varios de los lugares representados en el cuaderno hasta que algo en ese viaje consigue que recuerde.
No debería dar demasiados detalles del argumento, por otro lado quizá demasiado sencillo en su brevedad, pero la obra entonces se adentra en una interesante y poética meditación acerca del papel del arte a la hora de mediar entre un pasado, del que bebe y que por fuerza fija (los árboles de un cuadro que poco después el ayuntamiento decide talar, las dudas adolescentes plasmadas en esa primera canción), y el futuro, que debe pronosticar de una forma que empuje al receptor a seguir adelante en este valle de lágrimas.
La nostalgia es esencial para el arte, no solo es un sentimiento humano hermoso sobre el que no nos cansamos de hablar y pensar, sino que fija un canon (cualquier tipo de canon) que nos permite separar las grandes obras, las inspiradoras e inteligentes, las que siguen vivas, de lo temporal, lo olvidable, las modas. Ningún autor con mínimo afán de trascendencia debería obsesionarse demasiado con el presente, pero Pen So parece hacer en “See You In Memories” una llamada a la acción a los jóvenes lectores, a que no abandonen el día a día, a que salgan a la calle y se manchen y se rodeen de personas, porque el presente no es más que la continuación viva de un pasado que progresivamente se revela como una construcción mental ficticia.
Volvemos al sketchbook del principio y la experiencia es bien distinta. En pocas páginas de narración propiamente dicha se ha conseguido cargar de otro tipo de belleza esos dibujos virtuosos, una nueva y emocionante forma de mostrarnos las maneras en las que el cómic puede contar la historia de cada imagen. ∎