Álbum

HaywardxDälek

HaywardxDälekRelapse, 2025

El historial del batería británico Charles Hayward, nacido en 1951, es impresionante en los márgenes del art rock, el rock experimental, el noise y otras lides. Miembro de The Quiet Sun (con Phil Manzanera y Bill McCormick) y de la segunda formación de Massacre (con Fred Frith y Bill Laswell), y líder de This Heat y The Camberwell Now, ha registrado varios discos a su nombre y otros de improvisaciones con Hugh Hopper, Chris Cutler, Thurston Moore o Keiji Haino. Su última colaboración es con el rapero estadounidense Dälek (Will Brooks).

“HaywardxDälek” surge del encuentro entre ambos músicos –que se conocían desde hacía más de una década– en el programa de residencias artísticas Samarbeta, desarrollado en la localidad británica de Salford. No es un encuentro extraño. Ya hemos propuesto un breve listado de las colaboraciones de Hayward. Dälek, grupo de hip hop industrial, shoegaze, metal e industrial del que forma parte Brooks, ha tocado con Melvins, Goldflesh, The Young Gods, Prince Paul y De La Soul, y ha publicado habitualmente en Ipecac, el sello de Mike Patton. La curiosidad entre polos nada opuestos y lejos de cualquier género establecido rige esta colaboración.

El disco fue improvisado en tomas directas durante una semana de septiembre de 2023 en un estudio de la propia universidad de Salford, fruto del instante, del momento, de las sinergias entre ambos, con Hayward a la batería y sintetizadores y Dälek extrayendo sonidos conversos de un Sampler SP-404 y un iPad con un programa especial. La grabación fue completada por Dälek mezclando el material y añadiendo las partes vocales en tres de los nueve cortes. Siendo temas muy distintos entre sí, me quedo especialmente con el que abre el álbum, “Increments”, por el trabajo a medio tiempo con la caja, la ligereza del hit hat y la evolución secreta del dron sonoro.

El rapeado áspero de Dälek se mueve cómodo sobre las angulosas texturas que procuran una batería monolítica o una rítmica computerizada y acerada en “Between The Word And The Drum” y “Breathe Slow”, respectivamente, mientras que el hip hop de “Asymmetric” resulta más reconocible, y “As Children Chant” parece más un recitado angosto en el que Dälek clama por la situación actual en Palestina sobre un fondo orgánico que cada vez se vuelve más terrorífico con voces distantes de manifestantes. El sonido abstracto domina en otras composiciones, como “Salvage”, donde la batería al metrónomo pugna con una electrónica agresiva, y la calma, o un amago de ella, llega con la primera parte de “Sojourn”, una pieza más ambiental con una lírica armónica sampleada que poco a poco adquiere un groove más acentuado para volver, siete u ocho minutos después, a la relajación inicial. La forma de tocar de Hayward en “Re-Evolution” es pura combustión, a velocidad speed metal, aderezada por sonidos de ultratumba.

Hayward empezó a interesarse por los conceptos de hip hop que manejaba Dälek, y este admira las muchas gradaciones que el batería consigue con su instrumento ya desde los tiempos de This Heat, banda que funcionó entre 1976 y 1983. En este disco pueden detectarse influencias en la manera de parchear de Mick Harris, Dave Lombardo, John Stanier o Mike Bordin, del mismo modo que Dälek se sumerge en tonos y contrapuntos bien alejados de su hip hop natural. Una relación nada “impura”, pues, que se mueve por caminos objetivos –hip hop experimental, noise, ambient esquinado, illbient, downtempo, grindcore, música posindustrial– para llegar hasta un punto menos determinado y definible. ∎

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