Álbum

Marta Del Grandi

Dream LifeFire-Popstock!, 2026

Sin hacer excesivo ruido, también sin defraudar nunca, la cantante y compositora italiana Marta Del Grandi sigue consolidando una discografía a la que deberían acercarse los amantes del pop de autor(a) con el punto justo de veleidad arty. Su debut, “Until We Fossilize” (2021), se componía de canciones de cuna no poco hipnóticas, equidistantes del perenne influjo de Joni Mitchell y las búsquedas rítmicas y de textura de unos Radiohead. En “Selva” (2023), proponía temas de, en su propias palabras, “una naturaleza poética y bucólica”, con los sintetizadores como ingrediente principal de una dulce psicodelia.

Otra vez con ayuda de Bert Vliegen en la producción, Del Grandi prueba en este “Dream Life”, pese a lo que pueda sugerir el título, con un sonido menos etéreo, más directo y sanguíneo. La instrumentación es más orgánica. La voz suena clara y bien alta en la mezcla. Las melodías son más directas, los estribillos mucho más claros. En consonancia, sus letras han perdido algo de abstracción para dirigirse claramente a la yugular de la emoción, a la exploración de ese momento de nuestras vidas en que, pasada la primera juventud, debemos empezar a aceptar la preponderancia de la realidad sobre nuestros sueños.

El disco empieza fuerte con “You Could Perhaps”, embriagador recordatorio de que, tiempo atrás, Del Grandi fue vocalista jazz. Compite por la atención una batería nada lineal capaz de enamorar a Peter Gabriel. A nivel lírico, es un tema sobre decepción amorosa, sobre dos personas que parecen sentir que se han hecho perder el tiempo mutuamente, un poco como la posterior “Shoe Shaped Cloud”, quizá lo mejor del álbum, en la que vuelve a emerger (ahora a nivel melódico) el influjo de Radiohead y en la que Del Grandi puede separar las sílabas al mejor estilo de Feist.

En temas como el que da título al disco o “Alpha Centauri”, lo reflexivo de las letras contrasta con lo bullicioso del tono. El primero es una reflexión sobre lo que soñamos y lo que después llega a nuestra vida, pero (sobre todo en su estribillo) trae recuerdos de los grandes Hefner de “The Fidelity Wars” (1999), que es como decir de Violent Femmes o Jonathan Richman. El segundo está cargado de nostalgia por los días de adolescencia, pero cuenta con un estribillo épico y contagioso en el que una tuba hace bella contramelodía. Durante todo el disco, Del Grandi recuerda la imposibilidad de volver atrás, de recuperar algo bueno que ya se esfumó, pero por momentos lo hace casi con alegría.

Algo me dice que la artista ha superado estos tiempos de decepción (o crecimiento) escuchando bastante a St. Vincent. “Antarctica” es prácticamente un corte perdido de “Love This Giant” (2021), colaboración de aquella con David Byrne, metales exultantes incluidos. También es fácil imaginar “Neon Lights” –esa eléctrica gruesa, ese bajo discontinuo– o “20 Days Of Summer” –con la voz como protagonista– en algún disco reciente de Annie Clark. Solo buenas referencias, solo buenas canciones. La podremos ver el 29 de mayo en Barcelona (Club Sauvage). ∎

Etiquetas
Compartir

Contenidos relacionados