Prácticamente todo lo que se puede decir para contextualizar el prolífico trabajo que están llevando a cabo Nick Cave y Warren Ellis en el sector de las bandas sonoras durante los últimos veinte años lo dice Quim Casas en la reseña del anterior disco del tándem australiano, “The Death Of Bunny Munro” (2025), recientemente publicada en esta revista. Apenas cuatro meses después llega su nueva música para otra adaptación televisiva, en este caso de las novelas negras del escritor noruego Jo Nesbø, protagonizadas por un madero de nombre Harry Hole. La serie se estrenó en Netflix el pasado mes de marzo aunque el personaje ya cuenta con la película “El muñeco de nieve”, dirigida por Tomas Alfredson en 2017 e interpretada por Michael Fassbender en el desempeño de ese mismo papel.
De nuevo coproducido por los bad seeds y Luis Almau, “Jo Nesbø’s Detective Hole” contiene dieciséis temas, todos instrumentales y de atmósfera amenazante con alguna pincelada coral, donde Ellis y Cave prenden fuego a sus sintetizadores con la intervención de algún violín –y seguramente viola– a cargo del primero sobre esas mismas texturas –“Funeral”, “Old Life”– o sobre el piano del segundo –la contemplativa “Rakel”–, aportando con ello cierta humanidad al sentimiento de trepidación brutal y mal rollo predominante en esta serie también noruega dirigida por Øystein Karlsen con Ann Zackrisson. Cuerdas que no solo aportan calor y colorido adicional al score, sino también ese elemento diferencial que sirve para subir la nota en este tipo de trabajos donde sus autores no tienen más remedio que idear música incidental obligados por la propia narrativa del filme. No es sencillo encontrar música para películas que, sin ser una recopilación de temas previos –estas juegan siempre con ventaja aunque sea también un arte–, resista varias escuchas prescindiendo de las imágenes –algo aceptable por su naturaleza simbiótica–, más aún cuando una alta productividad provoca saturación y déjà vu.
Sin pretender restarles mérito, piezas como “Faceless” y “The Devil’s Star” recuerdan al tema principal de “Interestelar” (2014), de Hans Zimmer, “Sleep” lo hace un poco a la Yocelyn Cook de “Eyes Wide Shut” (1999) –también “Shootout” con esa cortina de afinación orquestal–, incluso al Philip Glass de “Mishima” (1985), y “Flood” parece un descarte de Wendy Carlos para “El resplandor” (1980). En otras como “It’s Over”, de nuevo con resonancias al Zimmer interestelar y pieza más extensa de este álbum digital disponible de momento solo en streaming y descarga, Ellis adopta su fiero perfil de Paganini barbudo anticipando la final “Harry Hole”, el corte más dramático, melódico e identificable en relación a sus autores, además del titular en esta banda sonora oscura y electrónica que, superando con notable los varios hándicaps antes descritos, es decir, aportando un puñado de temas que te sostienen por sí mismos, mejora con cada escucha. ∎