Papooz, el dúo francés compuesto por Ulysse Cottin y Armand Penicautsu, se ha erigido en una alucinante fantasía pop. La banda prosigue la configuración de una ruta sonora fascinante, en un viaje musical único que se adentra en el elegante mundo del pop clásico de los sesenta, pero aunando otros géneros y matices. Y lo hace como si fuera una búsqueda hacia el pop excelso, luminoso e inspirador, incrementando con cada trabajo su amalgama sonora. Ganando en elementos, en presencia, en atmósferas evocadoras, haciendo incursiones en universos sorprendentes que generan una escucha en tecnicolor.
Este quinto álbum tiene mucho de celebración. Para ello se juntan con nueve amigos dispares como colaboradores vocales, como Arto Lindsay, Erlend Øye (Kings Of Convenience), Saxa Goth (La Femme), el trío Oracle Sisters, el brasileño Zé Ibarra, el medio australiano-inglés y sueco Hugo Hamlet, la francesa Sofia Bolt, la estadounidense Reni Lane (miembro de la banda Razorlight) y la australiana Molly Lewis (conocida por sus silbidos).
Este “Papooz & Friends” prosigue la aventura sónica del dúo francés enmarcada en el pop, con la mirada puesta en la elegancia del de los años sesenta, la bossa nova (“Two Dolphins”, junto con Arto Lindsay, con unos teclados finales muy en la onda de la versión del “Arabesque” de Claude Debussy del japonés Isao Tomita; ¿recordáis la sintonía de programa de TV “El planeta imaginario”?), el groove con ínfulas brasileiras (“Wasted Time”, junto con Zé Ibarra ), el funk de “Love Me Better” (junto con Hugo Hamlet) o el folk y el easy listening (¿en la onda de Simon & Garfunkel?) de “Make It Work” (junto con Erlend Øye).
“Honest” es posiblemente la canción más redonda del álbum, la más exultante, con una Sofia Bolt impecable vocalmente: teclados sugerentes, juguetones y expansivos, bajo marcado, cuerdas subiendo la intensidad y el solo de flauta travesera del final a modo de impro alocada, con la guitarra maullando en modo blues.
Las nueve canciones parecen enfocadas en transmitir calidez sonora, como sucede en “I Don’t Feel The Same” (junto con Reni Lane). Más bossa sabrosona en “Repos”, la única canción cantada en francés (por Saxa Goth, de La Femme.) Y cierran un álbum gozoso dos baladas ensoñadoras, “Skyline Serenade” y “Friends”.
Este disco de Papooz transmite buena onda, buena vibra, y destila elegancia por todos los costados: un ejercicio de pop contemporáneo impregnado de diversidad y de sonidos clásicos que suena espléndido y glorioso. Para degustar a cualquier hora del día, arrecie borrasca o nos fulmine un sol abrasador. ¿Música atemporal para oyentes exigentes? Simplemente música hecha con finura que exuda calidad. ∎