Álbum

PinkPantheress

Heaven KnowsWarner, 2023

La combinación de melodías radiantes y nostalgia (o simple interés) por los ritmos de la música de baile británica de los noventa/principios de siglo está dando de sí muchas cosas buenas, del encantador pop-drum’n’bass de piri & tommy a los elegantes experimentos de la junglista Nia Archives, que lleva tres años lanzando EPs dignos de más repercusión. Pero nada como PinkPantheress, esa gran compositora, astuta productora y magnética cantante que nos deslumbró desde TikTok con sus temas de club grabados en la más solitaria habitación.

Tras la prometedora mixtape “to hell with it” (2021), su primer álbum-álbum la muestra decidida a huir de las (auto)limitaciones de la fama online y el bedroom pop para perseguir un estrellato en toda regla, ese que permite que tus canciones suenen en las bodas. De nuevo, la acompaña en su búsqueda Mura Masa, con quien empezó a trabajar en aquella mítica “Just For Me” con sample de American Football. Pero también la apoyan nuevos nombres que, en algún caso, como el de Greg Kurstin (colaborador de Adele), forman parte del más claro overground.

Ya desde la inicial “Another Life”, con aportación de Rema, se advierte la clara intención de PinkPantheress de mirar cara a cara a, digamos, Ellie Goulding y abrirse paso en el superpop. No renuncia a una capacidad de concreción que siempre ha sido seña de identidad, pero busca que todo suene más contundente a la par que refinado, detallado. Le interesa más llegar a la radio (o seguir sonando en ella, como tanto ha hecho con “Boy’s A Liar Pt. 2”) que triunfar en la red: “Internet Baby (Interlude)” parece una especie de respuesta a la exigencia de feedback continuo por parte del fandom eternamente conectado.

“True Romance” es un bonito hit (potencial), pero más brilla todavía “Mosquito”, con su gran beat 2-step, su guitarra española, sus scratches elegantes y su silbido contagioso, todo bien hermanado en una producción tan prístina como las de Erika de Casier. En el disco encontramos también bangers de pulsión disco (“The Aisle”), ambrosías de R&B muy dosmil (“Feelings”) o un divertimento ghettotech (“Nice To Meet You”, featuring Central Cee) que empieza con sample del “Gold” de Spandau Ballet. La más curiosa sorpresa debe ser “Capable Of Love”, casi una odisea prog para sus estándares: ¡tres minutos y 43 segundos! Con prestribillos y puentes y todo. Sin nada que sobre.

A nivel de letras, PinkPantheress sigue fiel a sus temas de siempre, al deseo, la ansiedad y la decepción amorosa. “Heaven Knows” parece ligeramente estructurado en torno a la historia de un romance condenado a acabar pronto y mal: “Supongo que no te conocía muy bien”, repite una y otra vez en el hipnótico estribillo de “Feel Complete”. Sus canciones más llenas, más completas hasta la fecha son, a nivel anímico, el resultado de un cierto vacío emocional, lo que solo redondea un gran trabajo. La música para bailar llorando es la mejor música del mundo. ∎

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