Álbum

Shabaka

Of The EarthShabaka, 2026

El británico Shabaka (Hutchings) asegura que antes de la maldita pandemia de 2020 no sabía tocar la flauta y tenía escasos conocimientos de producción musical. Lo suyo era soplar el clarinete y el saxo tenor con el nombre de King Shabaka en discos de jazz electrónico y sicodélico como “Trust Is The Lifeforce Of The Deep Mystery” (2019) –el tercer álbum de una de sus bandas, The Comet Is Coming, y para mí aún uno de sus mejores trabajos– o mezclar vanguardia y afrobeat en otro de sus grupos, Sons Of Kemet, con la curiosa combinación de saxo, tuba y dos baterías. Tras muchas otras experiencias asociativas (Shabaka And The Ancestors, con músicos sudafricanos) y colaboraciones (André 3000, Sun Ra Arkestra, Heliocentrics, Louis Moholo), el viaje de Shabaka desembocaría finalmente en una obra en solitario de la que “Of The Earth” es la tercera y última entrega, y aquella en la que puede anunciarse que Shabaka vuelve a tocar el saxo tenor tras casi dos años investigando con otros instrumentos.

También es la primera en la que Shabaka lo toca todo, vientos, electronics, percusiones y bucles rítmicos creados en los dispositivos portátiles. En el mini-LP “Afrikan Culture” (2022) dejó que en un par de temas otro músico tocará la kora, y en “Perceive Its Beauty, Acknowledge Its Grace” (2024) participaron Esperanza Spalding, Carlos Niño, André 3000, Laraaji, Floating Points y Jason Moran, entre otros. Aquí no. Ha descubierto la mesa de mezclas y la producción, y de qué manera expresarse con la flauta (desdoblándose con ella, mutando de la lírica jazz al trance espacial) sin dejar de lado saxo y clarinete. Crea bucles con los vientos y con las bases pregrabadas y ensancha tanto los sonidos como los estilos. Como en muchos otros representantes de las nuevas tendencias en el jazz, el género puro ya no existe y permite todo tipo de asociaciones. La rítmica electrónica y soñadora de “Step Lightly”, por ejemplo, con los vientos entrecruzados por encima hasta que el tema gira hacia ritmos africanos y la flauta circula libremente en su repetitiva melodía. O la analógica “Space Time”, una miniatura de ciencia ficción lo-fi. Call The Power” y “Ol’ Time African Gods” –esta con un formidable trabajo de flauta– muestran el lado más tenso de Shabaka. “Dance In Praise” y, en menor medida, la juguetona “Those Of The Sky”, el más afrobeat, con un reconocimiento hacia Mulatu Astatke. Light The Way”, el más astral. “Stand Firm”, el más espiritual. El recuperado saxo tenor tiene su protagonismo en “A Future Untold” –sobre una preciosa base de jazz cósmico–, “Marwa The Mountain” y “Stand Firm”, pero las flautas le ganan terreno y son capaces de lidiar con todo el aparato electrónico y percutivo que Shabaka convierte en la parte medular del disco en clave más reposada o efervescente. En “Go Astray” y el tema de cierre, “Eyes Lowered”, se atreve a rapear. Hip hop tenue, raíz africana, ambient electrónico, trance, tiempo y espacio. Y jazz, por supuesto, el género diluido, pero el género materno, el instinto. ∎

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