Sintoniza tu memoria. Eran los años noventa y resultaba prácticamente imposible no haber escuchado los éxitos de Sheryl Crow u otras artistas de la época como Alanis Morissette, Jewel o Lisa Loeb. Entre el grunge, el country, el rock alternativo y el folk surgieron temas más suaves que se convirtieron en éxitos monstruosos para Crow como “All I Wanna Do”, de “Tuesday Night Music Club” (1993), o “If It Makes You Happy”, de “Sheryl Crow” (1996). Parece mentira que hayan pasado aproximadamente tres décadas de estos álbumes, discos que llegaron al top 10 de la lista de éxitos estadounidense.
A pesar de haber anunciado ella misma que el álbum de duetos “Threads” (2019) sería su último trabajo, decidió agregar una nueva parada con “Evolution”, un disco que, en sus propias palabras, ha creado en silencio y desde lo más profundo de su alma. Lo ha acompañado también con el anuncio de una gira de conciertos que incluye cuatro paradas en España durante el mes de junio, en los festivales Starlite Occident de Marbella (21), Azkena Rock de Vitoria-Gasteiz (22), Alma de Barcelona (24) y Noches del Botánico de Madrid (25).
La realidad es que sus antiguos éxitos envejecen bien porque están arraigados en nuestro imaginario, pero la fórmula un tanto más artificial de este trabajo y el sonido más high school de los años noventa, especialmente en la segunda parte, no es exactamente lo que esperábamos. Buscábamos algo más elaborado, al más puro estilo “Redemption Day”.
Los primeros sencillos del álbum, “Alarm Clock” y “Do It Again”, mostraban su característico sonido e hicieron las delicias de los que echábamos de menos también su voz ronca y cada ápice de su pasión. Incluso en la pista que da título al disco, “Evolution”, emana una preocupación que a todos nos compete y capta nuestra atención, que es el impacto futuro de la inteligencia artificial: “Cuando encendí la radio, ahí estaba, una canción que sonaba como si la hubiera escrito yo. La voz y la melodía eran tan familiares que pensé que era una broma”. Esta pista llega a un crescendo fulminante con la guitarra legendaria de Tom Morello, miembro de Rage Against The Machine y Audioslave. Aunque si hay que seguir el halo de una canción, es su interpretación de la versión “Digging In The Dirt”, de Peter Gabriel, donde ambos se presentan juntos dando voz a esta magistral composición, tan característica del sonido de uno de los artistas más innovadores. En la versión deluxe del álbum puedes encontrarla.
Pero es en otras canciones, como en “Don’t Walk Away”, donde Crow decepciona, una balada demasiado genérica que expresa su deseo de seguir adelante con una relación a pesar de las tensiones y las discusiones. Tampoco convence la alegría forzada, diseñada casi para un grupo de cheerleaders, de “Broken Record”.
Meses después de su ingreso al Rock & Roll Hall Of Fame, “Evolution” emite algunas bondades que van desde la honestidad hasta la inclusión de canciones más divertidas y pegadizas. Pero, lamentablemente, este álbum se queda más en un recordatorio para rescatar otros trabajos anteriores que están acumulando polvo en la estantería y nos preparan para verla en directo. ∎