Canción del día

Ralphie Choo

ROCCO2026
Ralphie es Rocco. Foto: puxxo
Ralphie es Rocco. Foto: puxxo

Ralphie Choo abre 2026 con un lanzamiento doble: “ROCCO” / “TENTACIÓN” son el segundo y el tercer single del nuevo disco del madrileño, que estará disponible esta primavera. Si “PIRRI” (su primer adelanto, lanzado en octubre) funcionaba como una explosión de carisma y exceso (reguetón mutante, pop psicodélico y teatralidad rockstar comprimidos en tres minutos), “TENTACIÓN” funciona como su melliza seductora. Sin embargo, “ROCCO” revela otra cara del proyecto de Ralphie: menos corporal, más atmosférica, casi suspendida en el tiempo. No busca impacto inmediato ni acumulación de estímulos (al contrario del pop fragmentario que define el estilo del sello rusia-idk) sino una forma de inmersión lenta que desplaza el foco hacia la textura y el espacio vacío.

El videoclip de “TENTACIÓN” refuerza esa lectura oceánica, pero desde la ironía. Choo, junto a todo su colectivo, se ha convertido en uno de los reyes del poshumor musical español, y su acercamiento al apartado transmedia del proyecto no ha cambiado en absoluto. En el vídeo, Ralphie baila de forma deliberadamente torpe en un yate, bebiendo champán junto a dos mujeres rubias que encarnan el estereotipo de lujo pijo y maduro. Con una letra más romántica de lo habitual en Choo, el clip introduce una disonancia performativa: lo que se dice y lo que se muestra nunca terminan de encajar, pero esa es la materia prima en torno a la que opera rusia-idk. Tan integrada al ADN de su generación, tan difícil de explicar para cualquiera que pase menos de ocho horas al día en internet.

“ROCCO”, por su parte, se construye por aparición progresiva. Así, los elementos entran de forma casi tímida: pads acuosos, sintetizadores de ataque lento y melodías que flotan al estilo Frutiger Aero, con un sonido muy pulido que hoy se percibe como melancólico. El resultado es limpio, retrofuturista y ligeramente lo-fi, porque buena parte de la identidad del tema está en su diseño acuático. El uso de delays largos, reverbs envolventes y registros medios refuerza una sensación de deriva constante: por ejemplo, hay ecos de jazz-pop lo-fi y de la filosofía compositiva de Koji Kondo, con esa idea de que la música no debe dominar el entorno, sino integrarse en él. Por ello, “ROCCO” no se plantea como hit ni como clímax, sino como transición: un interludio largo con un estribillo breve (vuelvo a sentirme en el pecho un corazón”).

Lejos de sentirse menor, “ROCCO” amplía el mapa de Ralphie Choo: el madrileño, cuya trayectoria artística siempre ha procurado convertir el exceso en identidad pop, busca ahora trabajar desde la contención, el espacio y la ambigüedad. Veremos a cuál de los dos polos se acerca el resto del trabajo. ∎

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