Pocas genias del pop pueden competir, a día de hoy, con Charlotte Emma Aitchison a la hora de instalarse en la conversación, multiplicarse bajo el riego algorítmico y generar dinámicas de arrastre para otras compañeras de gremio. No satisfecha con la revolución instaurada con “brat” (2024), ahora Charli XCX decide romper con las lentejuelas para ajustarse los vaqueros y reivindicar el sonido de las guitarras, pero también a esos adalides que representan la llama creativa del pasado-presente: tres de ellos en la propia portada de su nuevo disco y un cuarto, en clave vocal, el director David Cronenberg, para el cierre del álbum. Cierra así el hedonismo desenfrenado para abrazar un tono algo más abatido, pista de aterrizaje para un indie pop confesional.
Pero lo que también domina son los ejes mercadotécnicos a su disposición para propagar su nueva carcasa, fidelizar a los convencidos y captar a nuevos feligreses. Lo lleva a cabo batallando en distintos frentes; uno, siempre presente en su trayectoria reciente, es el campo visual. Antes del lanzamiento de “Music, Fashion, Film”, presentó el videoclip de “Camera”, entre los temas más adhesivos dentro del cómputo total. Dirigido por el ya inseparable Aidan Zamiri, realizador del documental “The Moment” (2026) y fotógrafo de la portada del disco, la propuesta se incrusta en la modalidad recurrente (un subgénero en sí mismo) del cine dentro del cine, esa variante que explota las inclemencias que se dan –o pueden darse– en los rodajes. Y lo hace sin transpiración cómica, ceñida al blanco y negro y a la colosal interpretación de Vincent Cassel en la piel de una egocéntrica y malcriada estrella, de elevada irascibilidad ante la serie de infortunios que rodean el rodaje y su empeño actoral.
Por su parte, Charli XCX adquiere un distanciado punto de vista encima del raíl de la cámara, como una figura suspendida sobre la acción, que remite a los ángeles de “El cielo sobre Berlín” (Wim Wenders, 1987), aunque cuenta la propia Charli que la inspiración de toda la obra procede de una imagen de James Dean: todos los clips publicados hasta la fecha se complementan con “Music, Fashion, Film | Full Film”, una suerte de behind the scenes alrededor de los vídeos publicados, incluido el de “Camera”, el periplo artístico del disco y los momentos más íntimos de la estrella. Pero, en su caso, como contraplano emocional y confesional al foco de la acción, dejando reflexiones sobre su deriva artística como actriz de cine.
Más allá de sus logros visibles, la pericia técnica se proyecta sobre la coreografía de una cámara ondulante que captura todo el cataclismo en un plano secuencia. La pieza también brilla por la honestidad que le imprime la presencia de Charli, desnudando parte de sus sentimientos, esta vez en un detrás de la cámara que termina siendo otro delante de la cámara. ∎