La última vez que Dani Martín apareció en esta sección (sigamos con este rollo, que es divertido) fue cuando, a principios de 2024, le dedicó una canción a Ester Expósito que lo retrataba como un cuarentón baboso y trasnochado. Pero parece que la crisis de los 40 sigue pegándole fuerte, porque estos días ha vuelto a ser noticia por animar al público de uno de sus conciertos a que no vote. ¿La razón? A su entender, ningún partido ni político nos representa de verdad… Lo que viene a ser exactamente el mismo mensaje con el que la ultraderecha lleva ya demasiados años intentando erosionar los fundamentos de la democracia.
Pero ya tú sabes: se pilla antes a un facha que a un cojo, y las redes sociales tardaron cero coma en animar a la gente a que no compren los discos de Dani Martín. Y la cosa no podía ir de otra forma: ante la mala recepción de sus palabras, el tipo reculaba y pedía perdón públicamente por haber soltado semejante chorrada… Pero ya era tarde, y en medios como ‘El HuffPost’ ya se habían lanzado al sutilísimo uso de los títulos de las propias canciones de Martín como arma arrojadiza.
En las redes, por su parte, seguían la gresca ya fuera para matizar las declaraciones (“Cuando Dani Martín dice: ‘no votéis’, no se dirige a su público a facha, se refiere a que no votemos si somos rojazos, independentistas o perrosanchistas”, afirman algunos) o para poner sobre la mesa las cuestiones más urgentes (“Pero pensemos: ¿no sería mejor el mundo si no votara el público de Dani Martín?”, preguntan otros). Hay quien ha pretendido elevar el debate utilizando aforismos de Platón (“El precio de desentenderse de la política es ser gobernado por los peores hombres”). Pero, al final, todo se resume en este bluit de @masaenfurecida: “DANI MARTÍN HABÍA CONSEGUIDO QUE SUS FANS NO VOTASEN, Y VAIS Y LO ESTROPEÁIS CON VUESTRA SUPERIORIDAD MORAL”.
Y es que, más allá de las típicas imágenes de reacciones cercanas al vómito, han abundado los memes clásicos para recordar que, si le haces caso a Dani Martín, “la extrema derecha se aprovechará y nos iremos todos a la mierda”. Ahora bien, como un meme vale más que mil palabras, aquí tienes dos que vienen a resumir todo lo ocurrido: este que hará las delicias de los fans de Heidi y, por encima de todas las cosas, este otro que corona al tipo en cuestión como la persona más tonta del mundo.
La última vez que Grimes apareció en esta sección (y ya acabo por hoy con este rollo) fue cuando, hacia finales de 2024, volvió a dejar bien clarito que le tiene una tirria a la pobre Poppy que no puede con ella. Pero, bueno, todos sabemos ya que la pobre Claire Elise Boucher anda últimamente bastante desubicada… Desnortá, que diría mi madre. Y una nueva muestra de ello es que acaba de ser noticia por pinchar durante un livestream en el que el “immortality influencer” Bryan Johnson transmitió todo el proceso de tomar setas junto a gentuza como Mr. Beast. Que yo digo; joder, cuánto me mola el concepto de “immortality influencer”, pero también cuánto puto asco me da cuando me doy cuenta de a qué se refiere en verdad.
A saber: se refiere al conocido empresario tecnológico yanqui que lidera el Proyecto Blueprint, una iniciativa para revertir el proceso de envejecimiento a partir de la inversión de ingente panocha en ciencia, tecnología… y una dieta optimizada. Pero, bueno, que si todavía no tienes ganas de ahostiar al tiparraco en cuestión, las tendrás cuando veas a Grimes a los platos mientras Johnson se embarca en su viaje psicotrópico. Las mismas ganas de ahostiar que se han expresado en redes sociales al respecto de este evento que es una red flag más grande que la Gran Muralla China.