Son quebequeses. Angine de Poitrine debutaron en 2024 con “Vol. 1”. Presentan ahora el “Vol. II”. Aseguran que llevan dos décadas tocando juntos. Parece que empezaron cuando tenían 13 años. Hacen discos cortos de seis temas cada uno y poco más de media hora de duración. Son un dúo enigmático en el nombre de sus componentes: Khn de Poitrine (guitarra microtonal y guitarra-bajo de doble mástil) y Klek de Poitrine (batería, percusión). Todo apunta a que sus nombres reales son Marc-Antoine Mackin-Guay y Charles Thibeault. Igualmente enmascaran su apariencia física: vestimentas blancas o negras con lunares o formas parecidas y máscaras de papel maché cubriéndoles el rostro o la cabeza entera. Anónimos como Kiss o Buckethead. Puede decirse que hacen rock experimental, rock psicodélico, groove psicodélico, protopunk, noise ácido, indie, metal o math rock –la herencia del King Crimson duro de “Red” (1974) es visible en algunos de sus trazos más convulsos–: aceptamos todo. En los textos de presentación se citan muchos nombres de géneros opuestos como posibles influencias: Danny Elfman, Ruins, King Crimson, Gentle Giant, Magma, Primus, Frank Zappa, Ranaldo And The Loaf, Arto Lindsay, René Lussier, Fred Frith, John Scofield, Wire, Helmet, King Gizzard & The Lizard Wizard, OK Go, Meshuggah y más, incluso el rock turco; por mezclar que no quede.