A sus 82 años recién cumplidos, Beverly Glenn-Copeland da continuidad a “The Ones Ahead” (2023), el disco con el que consiguió salir de la oscuridad (pública) en la que llevaba inmerso demasiados años.
Esa maravilla de álbum, un poliedro en cuyas caras se podían ver trazos de blues, música clásica, folk y jazz, encuentra en “Laughter In Summer” su gemelo perfecto, aunque aquí la voz de su esposa, Elizabeth, adquiere un protagonismo indiscutible. Diagnosticado de una variante de demencia desde hace dos años, Glenn-Copeland y su pareja construyen en este trabajo una especie de carta de amor mutua y de resiliencia frente a las adversidades.
Grabado parcialmente en el Hotel2Tango de Montreal con Howard Bilerman tras los controles, el disco se sostiene, salvo contadas excepciones, sobre una arquitectura musical a base de piano (Alex Samaras), pilar sobre el que las voces –profundas, terrenales– de Beverly y Elizabeth desgranan sus versos de rendición incondicional con una franqueza, a corazón abierto, que esquiva la lágrima fácil y refuerza la esperanza en el amor como herramienta invencible en los momentos más duros: deténganse en “Harbour” (“Don’t you know that you’re the best / Shining out above the rest? / Don’t you know that you’re the quest / My heart was seeking? / You’re my harbour, my rainbow / My promise of tomorrow / And my heart aches when your tears flow / But then spring breaks, and that’s all I know”), nueva versión –también se retoma aquí “Prince Caspian’s Dream”– del corte incluido en el álbum de 2023.
Alguna flauta, clarinete y un coro de voces femeninas adornan, sin entrometerse en el hueso de las composiciones, las nueve canciones del LP –que en edición limitada en vinilo incluye un 7” con dos versiones de Marvin Gaye: “What’s Going On” y “Save The Children”– fluyen como un bálsamo espiritual –la sombra góspel es aquí muy alargada– en piezas sublimes como la titular (“You / My heart, my joy / My life, my home on earth / Here with you”) –con vídeo imperdible grabado en directo en el Hackney Empire londinense–, las dos partes (apertura y cierre) de “Let Us Dance” o la eclesial “Children’s Anthem”.
En junio, si nadie se tuerce (recemos), estarán presentando el álbum en Primavera Sound. No hace falta decir que es uno de los conciertos a subrayar en grande en la programación del festival barcelonés. ∎