Una vez más, Simon Green alterna en “Distance In Static” entre los momentos claramente orientados a la pista y los paréntesis vocales reflexivos, con esa perspectiva exquisita de la producción electrónica, en la que imperan los sonidos acústicos más aéreos y cada ingrediente parece tener vuelo libre, como elemento cohesivo. Incluso los temas más clubber resultan cálidos y acogedores, ideales para viajes en metro (con auriculares, por favor), home listening o la búsqueda del flow en jornadas laborales.
Incluso más que el maravillosamente ecléctico “Migration” (2017), es un disco trotamundos (por las influencias sonoras y los diversos lugares donde se ha grabado, de Tokio al rancho-estudio de Neil Young en el norte de California), además de políglota (letras en inglés, urdu, japonés), nueva muestra de la capacidad de Bonobo para aglutinar culturas sin que la unidad del conjunto se resienta. Pocos álbumes tan álbumes, tan bien pensados y cerrados, ha escuchado este cronista en lo que llevamos de 2026.
Tras la preciosa introducción “Dawn”, Green sube rápidamente los BPM, sin perder melancolía y añadiendo cuerdas funerarias, en la extática “Cycles”. La sesión de hipnosis se prolonga con “Fire On The Water”, alianza de las voces espirituales de la paquistaní Arooj Aftab y un beatmaking sigiloso pero imaginativo. “Drift” inspira a acelerar el tecleado con su house cálido de voces troceadas bien dispuestas y línea de bajo creciente e implacable. Lo (dulcemente) cortante y lo suave se entrelazan en “Talk To Me”, en la que Bonobo rompe su regla de no colaborar dos veces con la misma voz y, casi una década después de “Surface”, cuenta de nuevo con los servicios de Nicole Miglis de Hundred Waters. Es quizá el mejor tema vocal del lote, lo que es mucho decir en un disco con suntuosos featurings de Joy Crookes (R&B-soul “Always On Your Side”), Nilüfer Yanya (post-trip hop “Youth’s Fountain”) o Ichiko Aoba (ambient-pop “Equinoccial”).
Por momentos, Bonobo vuelve a sonar como versión actualizada y refinada de aquel antiguo ethno-techno abanderado por los geniales Transglobal Underground. No uno, sino dos temas samplean “Labe Darya”, clásico del pop persa de Ramesh: la voz de la artista cobra formas misteriosas en “Shokoufeh” y la cuerdas del citado tema empujan con emoción “Uncasually”, llamada así por el nombre de usuario en redes sociales de la creadora digital Regina Biondi, amiga íntima de Bonobo fallecida el año pasado. La fuerza sentimental sigue viva hasta el final con “Mercury”, basada en el arpa de Kanako Yamamoto, de quien Bonobo remezcló “Reason” hace dos años.
Según ha dicho su autor en un Ask Me Anything, este podría ser el último álbum “al uso” de Bonobo (al parecer, habrá versión extendida con otro tema junto a Arooj Aftab). Ojalá cambie de idea y, después de algunos nuevos viajes geográficos y/o musicales, se vea empujado a explicarnos la experiencia con tiempo y buen gusto. ∎