“Live In Aston 1977” es la quinta entrega de la serie de exhumaciones de las muchas cintas de conciertos de CAN registradas por Andy Hall y otros fans de la banda que los seguían en sus giras. Le han precedido “Live In Stuttgart 1975” (2021), “Live In Brighton 1975” (2021), “Live In Cuxhaven 1976” (2022) y “Live In Paris 1973” (2024), editadas todas por el sello de la banda, Spoon. La serie está coordinada por Irmin Schmidt, el único miembro vivo del grupo original junto al cantante Malcolm Mooney. El fluir natural de la música de CAN se desarrolló por igual en estudio que en concierto, solo que en las actuaciones prescindieron a veces de los temas ya existentes para lanzarse en volcánicas, curvilíneas y fascinantes improvisaciones o en mixturas y reinterpretaciones de su temario. De modo que esta serie, “CAN Live”, es un apéndice imprescindible para la obra total de la banda alemana. Con todo, existe una edición precedente y semipirata de este concierto editada en Italia en compacto, “Great Britain 1977 Vol. 2” (1991), que escapó por supuesto al control de Schmidt y compañía.
Cada volumen lleva en el libreto un texto firmado por un escritor o músico distinto. Aquí le ha tocado a Glen Matlock, el que fuera bajista de los Sex Pistols, una de las bandas punk que reivindicó a CAN en la época convulsa en la que, como en cualquier revolución, convenía cargarse todo lo anterior. CAN fueron amnistiados. El concierto se registró precisamente en tierras inglesas, en la localidad de Aston, el 4 de marzo de 1977, con una formación que duró un par de años: al cuarteto base (Schmidt, Michael Karoli, Holger Czukay y Jaki Liebezeit) se había añadido procedente de Traffic el bajista jamaicano Rosko Gee, de modo que Czukay dejó las cuatro cuerdas para dedicarse a capturar y manipular sonidos procedentes de las ondas radiofónicas. Al poco se incorporaría otro ex-Traffic, el percusionista Reebop Kwaku Baah, y Czukay acabaría tomándose un tiempo sabático. El único disco de estudio en el que aparece el quinteto de “Live In Aston 1977”, con Reebop como acompañante, es uno de los menos celebrados de la banda, “Saw Delight” (1977). En la citada edición italiana se incurrió en el error de acreditar la presencia del percusionista en aquel concierto.
También es verdad que el estilo varió un poco, algo suavizado, no demasiado, ya que batería, guitarra y teclados seguían ofreciendo el mismo ideario estético. Este cambio puede apreciarse en el segundo de los cuatro cortes del live, que no es otro que “Vitamin C” pese a que esté acreditado con el sintético “Zwei” (ningún tema aparece con su nombre en la serie, solo el número que ocupa en el orden del disco y se supone que en el del concierto; aquí son “Fizz”, “Vitamin C”, “Pinch” y “Dizzy Dizzy”). Esta aproximación a “Vitamin C”, uno de sus incuestionables clásicos, es aquí más jam session, sin las partes vocales y con mayor inclusión de rasgueo y ritmo africanos. En el tercer corte Schmidt puede dedicarse a elucubrar con efectos siderales del órgano mientras Karoli juguetea rítmicamente con su guitarra y Liebezeit y Gee muestran la buena entente que tuvieron. Esto durante un rato, porque después el tema se bifurca en otras direcciones, se vuelve más orgánico y permuta constantemente en cuanto al liderazgo de cada instrumento, dando paso en sus compases finales a un sample radiofónico de Czukay que es un esbozo de su memorable “Persian Love”. “Vier”, es decir, “Dizzy Dizzy”, procedente de “Soon Over Babaluma” (1974) y su espíritu más jazzy, chachachá e impresionista, es una de esas piezas en las que percibes lo bien que lo estaban pasando tocándola en directo.
Los dibujos en blanco y negro de cada portada, obra de la diseñadora gráfica Uschi Siebauer, muestran unos grandes altavoces asediados, en este orden, por mariposas, moluscos, peces voladores, flores que empiezan a marchitarse y, en esta última entrega, pájaros que los atacan con saña y un árbol de ramas retorcidas a su alrededor. Es la imagen más agresiva. Veremos el significado real de estas ilustraciones cuando la serie llegue a su fin. ∎