Álbum

Folk Bitch Trio

Now Would Be A Good TimeJagjaguwar-Popstock!, 2025

Vamos por partes. Si llamas a tu banda Folk Bitch Trio, ya tienes media partida ganada. Las australianas Heide Peverelle, Jeanie Pilkington y Gracie Sinclair sabían lo que hacían: un nombre con esa chulería justa para obligarte a prestar atención y que promete de entrada lo justo para que te quedes a escuchar. ¿Folk? Check. ¿Tres mujeres con sentido del humor y cierta mala leche? Check, check.

En su primer largo, “Now Would Be A Good Time”, el trío ofrece un folk indie tan pulcro como contundente, algo así como unas HAIM que se han dejado caer por un pub rural australiano después de una noche demasiado larga. Una no sabe si van en serio o están de cachondeo, mientras ellas se ríen discretamente por lo bajo, manteniendo ese equilibrio entre la profundidad emocional (amor, ruptura, ansiedad, incomodidad) y el humor ácido que tanto las caracteriza. Producido por Tom Healy (The Chills, Julia Jacklin, Marlon Williams, Tiny Ruins…), el disco respira aire analógico, madera vieja y una nostalgia renovada. Nada está sobrecargado. Hablamos de guitarras acústicas con aroma a carretera, voces cristalinas trenzadas sin esfuerzo y letras mezclando ternura, cinismo y una ironía fina medida al milímetro.

El arranque con God’s A Different Sword” te asalta desde el comienzo con letras como “Can’t deny it my body keeps the score / But if you tell me that you need it / I can get up off my floor”, que muestran una sinceridad ácida e inmediata, acompañada por guitarras acústicas cálidas y unas simetrías vocales trabajadas con mimo, auténtica esencia sonora de Folk Bitch Trio. Luego viene Hotel TV”, sensual y punzante, donde la protagonista confiesa haber tenido un sueño erótico (filthy dream) con otra persona mientras yace junto a su pareja. Y no hay disculpas. La intimidad y el humor van de la mano con ese toque truculento de humor campestre y suburbanidad australiana, también presente en su vídeo musical.

“The Actor” no es una canción cualquiera. Es un retrato dramático y honesto de una relación que colapsa en el peor lugar posible. Su honestidad mordaz y armonías expansivas hacen que todo suene precioso y doloroso a la vez. Posiblemente una de las canciones más brillantes del disco. Moth Song” y “I’ll Find A Way” juegan en otra liga. Son baladas mínimas con armonías capaces de parar el tráfico. Por momentos te olvidas de dónde estás y qué estabas haciendo. Ojo, porque luego en Cathode Ray”, aunque las australianas parecen tranquilas, sus combinaciones se vuelven algo más tensas, nerviosas y liberadoras. Hay rabia, deseo y catarsis contenida: “Down the exit aisleget the scalpel out / … show me what it looks like when you come undone”. Sí, el bisturí y el pasillo de salida como metáforas de una conversación agresiva convertida en algo más contiguo al susurro.

Pero hay más tela que cortar. En “Foreign Bird” introducen arreglos más eléctricos y terminan construyendo un muro de ruido que rompe con la dulzura inicial. En “That’s All She Wrote” pisan un terreno más oscuro y experimental, con la melodía deslizándose entre lo inquietante y lo hipnótico. “Sarah” cierra con elegancia la parte más acariciante del álbum antes del emotivo final en “Mary’s Playing the Harp”, donde capturan la sensación íntima y desamparada de estar de gira. Finalmente, algo que las diferencia claramente es la producción analógica, grabada en cinta, lo que dota al disco de una calidez única y auténtica que pocos artistas actuales logran alcanzar.

¿Pegas? Tal vez alguna. La belleza constante a veces puede anestesiar un poco. Pero oye, nadie se queja de tener demasiado chocolate bueno, ¿verdad? Folk Bitch Trio saben exactamente lo que hacen: convertir lo cotidiano, lo roto y lo incómodo en canciones con ternura. Ahora es un buen momento para descubrirlas. Y cuidado, porque enganchan. Las palabras francas, y el chocolate espeso. ∎

Etiquetas
Compartir

Contenidos relacionados