Ya sea en solitario o en cualquiera de los varios proyectos en los que se involucra, una cosa está clarísima: a Richard Dawson nunca hay que perderlo de vista. Tras su entrega en solitario de 2025 (“End Of The Middle”), ahora retorna con Hen Ogledd (“Viejo Norte”, en galés), el proyecto que comparte con Rhodri Davies, Sally Pilkington y Dawn Bothwell. “DISCOMBOBULATED” (algo así como “confuso” o “desconcertado”) es el primer largo del colectivo desde que en 2020 entregaran “Free Humans”, un disco que en su hoja de presentación declaran que “incluye meditaciones sobre el tumulto político, la crisis personal y el bienestar mental en un mundo enloquecido”, algo que se traduce perfectamente en los ocho cortes y 49 minutos del álbum, un demente mosaico de folk abstracto, jazz desquiciado, borbotones de ruido y claros de calma acústica. A servidor le recuerda, por momentos, a algunos de los pasajes de los hoy demasiado olvidados Jackie-O Motherfucker, un grupo que en sus mejores momentos era capaz de conjugar con talento lo disonante y disruptivo con lo fragilidad más bella.
En “DISCOMBOBULATED” la pieza de resistencia la encontramos en los casi veinte minutos de “Clear Pools”, una majestuosa sinfonía pastoral con deslumbrantes armonías vocales que parece enlazar el ADN de la mejor Incredible String Band o Robert Wyatt con la nueva savia de formaciones como caroline: una maravilla que incluye riachuelos de saxo y spoken word y que se desvanece entre lejanos y livianos rayos corales y punteos de guitarra.
Los entrelazados vocales, el saxo (ahora furioso), el clarinete (cortesía de Fay MacCalman) y la trompeta (a cargo de Nate Wooley) son la columna vertebral de “Scales Will Fall”, el otro tema más extenso del álbum –ocho minutos largos–, demostración del cuarteto para crear mosaicos sonoros de clasificación escurridiza donde van de la mano el folk y el jazz, la música de cámara y el ruido (no se pierdan el vídeo, en la mejor tradición del folk horror anglosajón). Y la dinámica motorik de “End Of The Rhythm” –con un clip de mareante psicodelia y un trabajo colosal en la batería de Will Guthrie, también en la citada “Clear Pools”– nos aclara que Hen Ogledd pueden (si quieren) encajar su música en los parámetros de eso que llamamos “pop”. El spoken word (en galés) de “Land Of The Dead” clausura un álbum hipnótico y sorprendente. Y las sorpresas, hoy, cotizan caras: este disco, fascinante, espléndido e imprevisible, viene sobrado de ellas. ∎