Fire Records inicia aquí una tanda de reediciones con los primeros trabajos de Jane Weaver, no demasiado bien conocidos pero cuyo interés siento que debería crecer en la actualidad. “The Fallen By Watchbird” (2010), cuarto álbum de su trayectoria en solitario, fue inicialmente publicado por la artista en su propio sello, Bird Records, y recibido con tibieza en la crítica en su momento. Merece ser redescubierto, sobre todo si se conoce la trayectoria posterior de Weaver, ya que muestra muy bien cómo iba asentando las bases de su sonido invocando un folk cósmico y frondoso que se impregnaba de exuberantes influjos.
Como bien explicaba la artista en la entrevista que le realicé en 2024, Bird nació para dar a conocer a otras compositoras e intérpretes de folk en aquel momento. Eso se deja entrever, sin ir más lejos, en su enmascaramiento bajo el nombre artístico de Jane Weaver Septième Sœur y su apertura del proyecto a las colaboraciones de Susan Christie y Wendy Flower (pioneras del folk psicodélico estadounidense, en los años sesenta), a quienes ella rescata de la oscuridad de un modo similar a lo que Animal Collective y Devendra Banhart hicieran con Vashti Bunyan unos años antes. A la influencia de ese folk femenino un tanto ignoto, ella sumaba el cine infantil de la Europa del Este, los cuentos de hadas alemanes, la música de la BBC Radiophonic Workshop y las bandas sonoras electrónicas de los años ochenta, además de la naturaleza, el paganismo y la poesía más alucinada. Sus nueve temas, algunos de ellos instrumentales o recitados, muestran un entramado conceptual en el que también juegan un papel importante las ilustraciones que pueblan todo el arte gráfico, y que fueron inspiradas por Ester Krumbachová (1923-1996), artista multidisciplinar clave en la Nueva Ola checoslovaca de los años sesenta. En sus historias reina un tono bucólico plagado de fantasía, con un resplandor onírico por momentos subyugante, y que fluye de un modo muy natural, nada pretencioso.
Pero la cosa no se queda aquí. En 2011, Weaver decidió colectivizar aún más el contenido y plantear un rework completo del álbum a otrxs artistas afines. “The Watchbird Alluminate”, que fue como se tituló aquel disco-secuela también incluido en la reedición, se abría con el dúo DEMDIKE STARE extendiendo el tema “Europium Alluminate” hacia un sonido electrónico más planeador, con otro tipo de evocación en su atmósfera. También reclutó a otras artistas de Bird Records, como EMMA TRICA y MAGPAHI, aunque la contribución más relevante es la de THE FOCUS GROUP, de la que se aportan dos relecturas diferentes de “A Circle And A Star” en combinación con la voz de SUSAN CHRISTIE sobre un poema de Michael Hill. Una alianza de talentos elevada en el cielo y en la misma órbita que Trish Keenan y Broadcast, con cuyo universo es imposible no comparar este trabajo. ∎