Hay veces, la mayoría, que menos es más. La era digital nos ha acostumbrado al granel, al exceso de estímulos, o de canciones. Todo empezó con los CDs, después llegó el streaming. Por eso, los buenos EPs siempre son causa de celebración. El mismo año en que Julie Byrne entrega su maravilloso álbum “The Greater Wings”, publica por separado estos cuatro cortes previamente contenidos en las ediciones limitadas de Rough Trade Stores.
“These Days” es la versión del lote, una de las dos canciones de Jackson Browne, la mejor, que Nico eligió para su primer álbum, “Chelsea Girl” (1967). Reelaborada por artistas como Tom Rush, Cat Power o su mismo autor, la alemana fue la primera en hacerlo. Byrne aplica su evocador contralto en casi plena sintonía con Nico, sin añadir más florituras a su interpretación de este clásico inmarchitable sobre el desamor y las oportunidades perdidas que una variación vocal al final del tema y dejándolo inteligentemente en lo básico: voz más guitarra acústica.
Laugh Cry Laugh son Byrne, Taryn Blake Miller (Your Friend, Oils, productora e ingeniera de sonido en este EP) y Emily Fontana –que también ha colaborado con Byrne en “The Greater Wings” con la letra de “Flare”–. Un trío juramentado en mantener el momento íntimo, bajo en revoluciones y minutaje de este EP en su mayor parte registrado durante 2022. Precisamente, la fugaz “’22”, es una declaración de amor que apenas necesita la voz de Byrne, acompañada por la de Fontana y un teclado mínimo de Miller. Folk-pop atmosférico a la altura de Linda Perhacs.
“Velocity! What About The Inertia!?”, quizá la pieza que mejor retrata el tipo de “romance que puede encontrarse en las noches de Nueva York”, según cuenta la nota promocional del sello, varía de nuevo el tono respecto a los dos cortes mencionados con el trenzado aéreo de guitarra eléctrica, bajo, percusión, voz y un loop electrónico que la enlaza con “Entropy Increasing”, una pieza instrumental de misteriosa fluidez, entre Young Marble Giants, la arpa líquida de Mary Lattimore y alguna de esas diosas de la música experimental (Pauline Anna Strom, por ejemplo). No se puede hacer mejor y no hace falta nada más. Diría con rotundidad que nos encontramos ante uno de los mejores del año en este formato. ∎