Álbum

Raül Refree & Maria Mazzotta

San Paolo di GalatinaGalileo MC, 2026

Maria Mazzotta (Lecce, 1982) es una de las voces más importantes del panorama de la música folk del sur de Italia –en concreto de la comarca de Salento, al sur de Apulia– y, más en general, de la world music internacional, a la que se acerca con extremo respeto y meticulosa investigación en lo que respecta a las características vocales, y no solo, que distinguen a las diversas culturas. Pasando con naturalidad de los sonidos del sur de Italia a las cadencias balcánicas, su sentida interpretación involucra al espectador, arrastrándolo y sumergiéndolo en la cultura de las canciones interpretadas.

Y, como buena investigadora, Mazzotta descubrió hace años la música y el trabajo como productor de Raül Refree y le envió un correo electrónico pidiéndole su colaboración. La agenda llena del catalán y su necesidad de pausa para abordar proyectos impidió que el encuentro se produjera antes, pero en abril de 2022 el músico se trasladó al tacón de la bota italiana para visitar a esa cantante volcánica de cuya voz se había enamorado en cuanto investigó a su vez un poco.

En ese encuentro Maria le hizo escuchar montones de canciones salentinas y le habló de la pizzica tarantata, una enérgica danza tradicional que forma parte de la familia de las tarantelas y que nació como ritual de curación para la supuesta picadura de la tarántula… La realidad era más cruel: a las mujeres que sufrían depresión se les decía que habían sido picadas por una tarántula y que el único antídoto para superar la tristeza que las poseía era entrar en trance al ritmo de la pizzica, bailando, cantando y gritando de una forma que en la sociedad no estaba bien vista.

Raül vio en esa tradición atávica un eco de las propias tradiciones de la península ibérica, en particular del flamenco, y cuando el festival Grec de Barcelona le pidió a Raül que compusiera una pieza sobre la metamorfosis para su edición de 2023, se acordó inmediatamente del repertorio que Mazzotta le había enseñado y propuso reinterpretarlo para explicar el modo en que la música puede servir de antídoto o cura para las penas y transformarnos en otras personas, en cuerpos celestes que flotan en el espacio olvidando sus cuerpos. La idea de Refree era explicar la necesidad de entrar en trance dibujando musicalmente un arco que describiera perfectamente la sociedad de finales del siglo XIX y principios del XX: canciones de cuna, canciones fúnebres, melodías religiosas… hasta llegar a la pizzica y su mensaje pagano y salvaje. Aquel espectáculo audiovisual, titulado “Evoé!”, en el que contaron con una puesta en escena a cargo de Jordi Oriol y la intervención del coro femenino catalán Cor Plèiade, fue la base de un espectáculo más estrictamente musical, “San Paolo di Galatina” –la capilla de San Pablo, en el centro histórico de la pequeña ciudad salentina de Galatina, epicentro del tarantismo, donde, según la leyenda, San Pablo concedió la gracia de curar a quien fueran picados por tarántulas con agua de su pozo–, que Refree y Maria Mazzotta y el Cor Plèiade –que también ha colaborado con artistas como Maria Arnal– han venido repitiendo esporádicamente por diversos puntos de la geografía europea, como la cantera de Cala en Blanes de Menorca, Liubliana, París, Milán, Lausana, Banyoles, Madrid (donde estuvieron el 10 de mayo de 2025 en el Condeduque).

Y, ahora, el espectáculo se hace disco. Las bases de “San Paolo di Galatina” se sentaron en el escenario, antes de pulirse en el estudio, con formas mucho más orquestadas.

Cantadas en dialecto salentino –y con la intervención en seis de las diez piezas del Cor Plèiade–, todas las canciones son, como se ha adelantado unas líneas más arriba, tradicionales de Apulia a las que Refree ha construido no solo una nueva piel sino un esqueleto/estructura completamente nuevo, fundamentalmente con guitarra, al que solo la voz atávica de Mazzotta (que también toca la pandereta) aporta el sabor arcaico.

Pero tampoco han ido a lo fácil: rastreando en las discografías de los dos grupos más afamados de canción folclórica pullesa, Canzoniere Grecanico Salentino –de los que Mazzotta fue, de hecho, integrante activa entre 2000 y 2014, y con los que grabó seis discos– o Ghetonia, solo han grabado una canción presente en los repertorios de estas formaciones, “Mara l’acqua”, una composición de la Grecìa Salentina, una península de Salento en la que habitaban grikos, una minoría de origen heleno. Desconozco, por tanto, hasta qué punto se trata de canciones que formen parte del cancionero auténticamente popular, como sinónimo de “conocido”, de la región. A modo de explicación: las “Cançons tradicionals” catalanas de Serrat son tradicionales, populares y conocidas, mientras que la mayoría de las canciones de “Càntut” (Bankrobber, 2016), el disco de Sanjosex y Carles Belda suponen un trabajo de resurrección (y de enorme modernización en sus arreglos) de canciones tradicionales caídas en el olvido. Puede que el espíritu de “San Paolo di Galatina” vaya también por ahí: las interpretaciones no están exentas de experimentación electrónica –lógico: está Refree por medio–, y destacaría, dentro de estos alardes, “Stornelli (firin di canna)”.

Por otro lado, si se compara la versión de Refree y Mazzotta de “Mara l’acqua” con las de Canzoniere Grecanico Salentino o Ghetonia, estas resultan infinitamente más agrestes y primitivas (y hasta bailable y rítmica la de Ghetonia, como si nos hubiéramos trasladado, entiéndaseme el símil, al equivalente salentino de un pub irlandés), mientras que las del dúo que nos ocupa las envuelve en elegantes ropajes de armiño. Y eso que es más que posible que Mazzotta intervenga en la de CGS, incluida en su álbum “Quaranta” (Ponderosa Music, 2015). Y, sin que se quiera ver en ello un demérito, son canciones más pensadas para el disfrute de la escucha individual que para un ritual popular colectivo. ∎

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