“Your Mother Your Mother Your Mother” (2026), estrenada en el pasado festival de Toronto, es un thriller del director paquistaní Bassam Tariq que tiene como protagonista a un sicario musulmán profundamente religioso, interpretado por Maharshala Ali, que acaba de enviudar y empieza un turbio y violento viaje para proteger a sus hijos. La banda sonora compuesta por Son Lux tiene poco de lo que entendemos normalmente por música de cine de intriga y acción, en sintonía con otros filmes del mismo género que apuestan por una escultura sonora que en apariencia contrarresta la trepidación y brusquedad de los hechos filmados. La película parte de una situación dramática familiar pero no deja de lado las peleas con sables, machetes y armas de fuego.
Las dieciocho piezas del score ofrecen texturas de electrónica amortiguada, ambient sombrío, coros distantes, soul abstracto y música planeadora –pero nada relajante, siempre a la expectativa– que en algunos pasajes, como el tema titulado “Breaking”, sí hacen pensar en una persecución callejera por espacios siniestros y amenazadores, y en otros, caso de “Hattia”, discurren por senderos sonoros imprevisibles de electrónica tribal en eco.
Son Lux fue inicialmente el proyecto en solitario del angelino Ryan Lott, que debutó en 2008 con el disco de electrónica y rock experimental “At War With Walls And Mazes”. A partir de “Bones”, publicado en 2014, el grupo se convirtió en trío con el hongkonés Ian Chang (batería) y el estadounidense de ascendencia india Rafiq Bathia (guitarra). Ambos cuentan también con discos a nombre propio y practican jazz de vanguardia, post-rock y rock experimental. Chang ha tocado en algunos álbumes de Bathia y los dos colaboran con James Brandon Lewis y Tomeka Reid en una de las últimas grabaciones de Dave Douglas, “Transcend” (2026).
No es la primera vez que ponen música a una película. Su currículo en este género no es para nada discreto: la oscarizada “Todo a la vez en todas partes” (Dan Kwan y Daniel Scheinert, 2022) –ellos fueron nominados, pero sin premio– y “Thunderbolts*” (Jake Schreier, 2025), dos acercamientos distintos al fantástico a los que proporcionaron una sonoridades indefinidas bastante en sintonía con este último trabajo. Lott, en solitario, había compuesto la banda sonora de “La desaparición de Eleanor Rigby” (Ned Benson, 2013), un drama romántico con tres montajes distintos, una versión con el punto de vista de ella, otra desde la perspectiva de él y una tercera que las reunía a las dos.
El ascendiente de música electrónica y rock indie de Lott conjuga bien con el jazz fractal de los otros dos. La aceleración final de “Strip Club Church”, la hipnótica “Spilled Milk”, la misteriosa “They We Here For Me”, el inquietante recogimiento de “Mercy”, la delicadeza del vocalista de neosoul Bilal Sayeed Oliver en “Now I’m Listening” (el único tema cantado, aunque no el único con voces) y los beats de “Zikr” configuran una banda sonora atractiva para una película que tiene pinta de no tener el mismo interés. ∎