En 2003, en “Many Men”, una canción sobre sobrevivir a nueve balazos, 50 Cent cantaba que: “Los días soleados no serían especiales si no fuera por la lluvia. La alegría no se sentiría tan bien si no fuera por el dolor”. Veintitrés años más tarde, dos chavales de Jaén abren “SOSOSO”, un perreo de verano, con casi el mismo verso: “Los días cálidos no serían especiales si no existieran las noches de tormenta. Ni la alegría sería tan notable si adentro mía escalofría la tristeza”. Así funciona “$F VERANO MIX VOL. 3”, la tercera mixtape veraniega de Xiyo & Fernandezz: está levantada a base de memoria ajena. 50 Cent, sí, y también el reguetón viejo de Puerto Rico, una canción infantil sobre una barca, el “Work” de Rihanna, Maluma… Un disco hecho de citas.
Xiyo (Alejandro Palacios) empezó en 2020, confinado en el Polígono del Valle, un barrio que se llama como una nave industrial, con un FL Studio pirata, un micro de menos de cien euros y un curro de repartidor. Fernandezz apareció en 2023 y nunca ha grabado en solitario (existe solo dentro del dúo) y aun así es el motor, el que pone las melodías y al que ahora imita media escena española, con sus erres puertorriqueñas firma de la casa. Editan en La Vendición, el sello de Yung Beef, desde finales de 2024. Lo suyo es reguetón, pero uno muy concreto. Han puesto el reloj en 2004, en el Puerto Rico de Daddy Yankee, Cosculluela y Ñengo Flow, y lo han cruzado con el trap que Yung Beef lleva una década fabricando en Granada. Son La Mafia del Amor 2.0, más sucio y más tonto, y devuelven el reguetón a la verbena de la que se fueron. Llevábamos años sin una canción del verano que fuera de perreo viejito. Han hecho ocho.
El disco lo produce casi entero dn.aire, y debajo de las ocho canciones late el mismo dembow lento y discotequero de los dosmiles, con el bombo seco, el hi-hat metálico y un sintetizador agudo y barato bien arriba de la mezcla. Sobre esa base, los dos se reparten los papeles. Fernandezz canta, cambia de piel en cada tema y se lleva los estribillos (“yo la cojo y la rompo, baila como un trompo”). Xiyo rapea, más ronco. En “COCO LEXUS”, con Yung Beef al micro, escupen algunas de las barras más brutas del disco sobre un beat de Pipo Beatz (“le meto al bollito un fuetazo”); también en la anteriormente mencionada “SOSOSO”: “Con toda la educación le presento mi bicho a tu’ ovario’ (…) Tiene 21, ese culito está legally”.
“YO NO SOY COSCULLUELA”, producida por QueHicisteBella, cambia el dembow por un electropop de sintetizadores fríos. Cosculluela (apodado “El Príncipe”) es un reguetonero puertorriqueño que despuntó a finales de los dosmiles, con un flow nasal y melódico rematado en vibratos, una de las voces de aquel reguetón viejo. A Fernandezz lo comparan con él desde hace años, así que para compartir las acusaciones de plagio lo llena de citas de Cosculluela. Arranca reescribiendo una canción infantil (“al pasar la barca me dijo el barquero, las niñas bonitas no pagan dinero”), y después la canción recupera el gancho de su “Yo no sé bailar” (2009) y el estribillo de su “Humo” (2010), dos cortes de su etapa de El Príncipe.
“TU GATO” resucita el trap de 2016, el de Bad Bunny naciendo, con la percusión seca y las cadenas por delante. En el otro extremo está “ROMPE ESE CULO”, tan cargada de efectos y de dopamina que roza el nuevo reguetón brainrot. “SOSOSO” recoge el “dime cómo es que no te acuerdas” de “Borro cassette” de Maluma. “BOBOBOBO” coge la melodía del “Work” de Rihanna sobre una base de guitarras mediterráneas. Otra herencia, esta de las mixtapes de rap, es la figura del host. Varios cortes son presentados por una voz invitada que no canta el tema, solo lo abre y lo calienta, como el MC que anima la sala antes de que entre el DJ. La Zowi arranca “SOSOSO” (“los que ponen las putas a perrear”) y El Mini hace lo mismo con “ROMPE ESE CULO”. Los que sí se suben al micro son Yung Beef y Juseph.
Xiyo y Fernandezz sacan música sin parar, mixtape tras mixtape, palo tras palo, hasta que uno deja de distinguirlos. “$F VERANO MIX VOL. 3” llega apenas un mes después de su álbum de debut, “Belladona”, y le come el sitio. La misma abundancia que los ha hecho enormes empieza a jugar en su contra, porque cuando todo es un hit, ninguno pesa. Aun así, este verano va a sonar esto. Dos chavales de Jaén han cogido el reguetón de su infancia y lo han devuelto a la feria. Son lo más fresco que ha salido de La Vendición en mucho tiempo. ∎