Muy guerreras. Foto: Anatheme
Muy guerreras. Foto: Anatheme

Entrevista

Die Spitz: “Trump es un ser diminuto y feo, un pedófilo que se caga en los pantalones y que jamás sabrá lo que es el amor”

El grupo que está volando la cabeza a los adictos al rock y el metal noventero visita España por primera vez este mes de junio para tocar en los festivales Block Party de Madrid (6) y Primavera Sound de Barcelona (7).

Apenas han transcurrido seis meses desde que el mundo supo de la existencia de Die Spitz, y ya hay quien jura y perjura que son lo mejor que le ha pasado al rock en lo que llevamos de década. Fue en septiembre del año pasado cuando una banda semiamateur formada por Ava Schrobilgen (voz y guitarra), Eleanor Livingston (voz y guitarra), Kate Halter (bajo) y Chloe de St. Aubin (voz y batería) publicó su álbum de debut, “Something To Consume” (Third Man, 2025), recibiendo aplauso unánime e instantáneo de toda la escena internacional. Pero lo que ha ido engrosando sus hordas de fans desde entonces han sido sobre todo los vídeos de sus actuaciones, tremendas inyecciones de adrenalina que demuestran que lo que realmente importa es aprenderse buenos ritmos y riffs, dar con buenas ideas creativas de forma colectiva –de hecho se intercambian los instrumentos– y tener un buen par de ovarios.

“American Porn”, clip dirigido por Emily Sanchez.

“Hemos vivido cosas muy salvajes”, nos cuenta Kate en una entrevista contestada por email a ocho manos. “A veces vemos a gente lanzarse al público sin darle un segundo para prepararse, y acaban hostiándose contra el suelo. Alguien me envió un vídeo de una de esas veces, y se puede ver cómo se nos cae la mandíbula a todas. Personalmente, mi mejor momento en un concierto fue en un pequeño club en algún lugar del norte de Estados Unidos. Hice ‘crowdsurfing’ mientras tocaba y pude enganchar mis piernas alrededor de las vigas y tocar colgada boca abajo. Ellie (Eleanor) siempre está trepando por las salas y encontrando nuevas formas de hacer ‘crowdsurfing’. Ava hace cosas que pueden ser imperceptibles para el público, pero busca hacer reír al resto de la banda y a nuestro equipo ¡y siempre consigue esas malditas risas! Chloe una vez se rompió un dedo a lo bestia y aun así pudo tocar la batería todo el set, pero cuando llegó el momento de que tocara la guitarra y cantara, ese dedo no cooperó… Otra vez dimos un show muy bizarro con Chloe sin guitarra en un sótano en Filadelfia y fue increíble, lo bordó. ¡Ah! Y yo, durante mucho tiempo, estuve usando el cable de guitarra que más te hace tropezar de todos los tiempos. Me caía y me comía el suelo en cada concierto. A veces terminaba la canción tumbada. Una vez Ellie se unió a mí en el suelo y fue genial. Cuando éramos jóvenes y ágiles, incluso hacíamos lucha libre entre nosotras al final de los conciertos. Eso era cuando tocábamos para veinte personas. Nos lo pasábamos bien”.

Esos buenos y nada viejos tiempos probablemente ya no volverán, porque Die Spitz es ya un nombre que ocupa partes altas en carteles de festivales y que toca en salas cada vez más grandes. Especialmente desde que ‘Metal Hammer’ las nombrase “mejor grupo del año”, algo de lo que aseguran estar enterándose al leer nuestra pregunta. No cuela, pero da igual porque es fácil entrar en su enfoque desenfadado de la industria incluso en comunicación epistolar. “Sinceramente, acojona que haya tanta gente pendiente de nosotras ahora”, comenta Ava Schrobilgen antes de dar paso a Kate para que nos cuente cómo se formó el grupo. “Le robamos a Chloe a otra banda. Ahora se llaman Farmer’s Wife, ¡echen un vistazo, son geniales! Aparte de la banda de Ellie de cuando era niña, ninguna de nosotras tiene experiencia previa en bandas. Yo aprendí a tocar el bajo para Die Sptiz jugando con los instrumentos en el garaje de Ellie”.

“A veces vemos a gente lanzarse al público sin darle un segundo para prepararse, y acaban hostiándose contra el suelo. Alguien me envió un vídeo de una de esas veces, y se puede ver cómo se nos cae la mandíbula a todas” 

Kate Halter

Tocaban versiones de Black Sabbath, Pixies, Mudhoney, PJ Harvey y Nirvana, “pero también de bandas del siglo XXI como Title Fight, Paramore, Electric Wiz, King Gizzard, Amyl And The Sniffers, Fontaines D.C., Turnstile, Viagra Boys, Show Me The Body o Julie”, apunta Kate, que a continuación pasa a explicarnos el origen del nombre del grupo, sobre el que hay varias teorías circulando por internet. “Ahí va una nueva: se nos ocurrió mientras estábamos bajo los efectos de la salvia en una gasolinera”. Entra al quite Ava: “Nah, lo elegimos por accidente, lo sacamos de un sombrero”. En cualquier caso, Die Spitz nació en un lugar inmejorable para sus pretensiones: Austin. “Sí, la escena musical sigue siendo genial”, confirma Kate. “La gente recibe la música nueva con una mentalidad muy abierta. Cuando empezamos y no sabíamos ni lo que hacíamos, Austin alimentó nuestro ego. Tenemos la suerte de haber comenzado nuestra carrera en una ciudad tan sensible a la música”.

Cuando llegó el momento de grabar, apuntaron alto hacia el productor ganador de un Grammy Will Yip “simplemente porque nos gustaba su trabajo en discos increíbles de Title Fight, La Dispute, Mannequin Pussy, Scowl, Movements y Turnstile, que son algunos de nuestros favoritos”, explica Ava. Ella es la compositora de uno de los temas que más ha pegado del álbum, “American Porn”: “Esa canción surgió de nuestra frustración con los fans y la gente de la industria musical que nos trataba como objetos para su consumo sexual. La escribí desde la perspectiva de una persona insignificante y repugnante, para mostrar lo absurdamente ridículo que es comportarse de esa manera. Ver cómo el significado resuena en cada oyente femenina y queer es una sensación extraña e inquietante. Me alegra que la gente entienda la letra y pueda usarla para expresar su rabia, pero me repugna profundamente que las mujeres de todo el mundo hayan sido condicionadas por la sociedad a sentirse así. Ojalá cada vez haya menos gente que se identifique con la canción”.

Eleanor Livingston, Ava Schrobilgen, Chloe de St. Aubin y Kate Halter. Foto: Anatheme
Eleanor Livingston, Ava Schrobilgen, Chloe de St. Aubin y Kate Halter. Foto: Anatheme

Como se puede comprobar, se ponen serias hablando de temas serios. Así que probamos a preguntar por Donald Trump. “¿Puedo maldecir en esta entrevista? Sinceramente, todo lo que diga podría considerarse traición. Es incorrecto desear la muerte a la gente, pero ¿seguro que siempre lo es?”, bromea (o no) Kate antes de cederle la palabra a Ava, que se despacha a gusto: “Es un ser diminuto y feo, un pedófilo que se caga en los pantalones y que jamás sabrá lo que es el amor. Estados Unidos se está desmoronando, pero lamentablemente amamos este país por lo que podría ser, así que nos quedaremos y lucharemos por él. La diversidad es lo que hace hermoso a nuestro país, y los que están al mando están haciendo todo lo posible por eliminarla y enfrentarnos a unos contra otros, mientras el uno por ciento más rico se beneficia de nuestras guerras sin sentido. La situación es terrible, pero lo único que podemos hacer es seguir luchando”. Toma ya.

Su visita a España promete, lo juramos y perjuramos. Porque ellas también juran y perjuran que están “emocionadísimas” al ser la primera vez para todas ellas y que van a darlo todo. “Yo he visto todos los episodios de Anthony Bourdain ambientados en España y desde entonces sueño con vino tinto y tapas”, bromea Ava. “Un par de amigos míos han ido al Primavera Sound y dicen que es el mejor festival de música en el que han estado, y cada año me sorprende gratamente el cartel. Me han dicho que podremos ver el Mediterráneo desde el escenario. Si es cierto, ¡será la primera vez que toquemos viendo el mar!”, añade Kate, que responde despreocupada a la última pregunta que lanzamos, comentándole que los mejores revival de rock-metal noventero últimamente vienen de la mano de chicas, también aquí en España. “No sé qué responder, nosotras vamos a nuestra bola. ¡Las mujeres somos las mejores!”. ∎

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