Cuando nadie se lo esperaba, este dúo vigués de garage-punk que tanto prometía con su primer álbum de 2012 regresó a finales de 2025 con “No salgas más”, un segundo largo que crea una extraña ilusión artístico-temporal: parecen retomarlo en el mismo lugar en que lo dejaron, pero todo a su alrededor ha cambiado mucho. Hablamos con el dúo sobre su repentina disolución, la larga elipsis y el porqué de su vuelta.
La de Andrés Magán (voz y guitarra) y Daniel Nicolás Ferreiro (batería y voz) es una trayectoria bastante inusual. Formaron el dúo Fantasmage en 2011 y, un año después, publicaron su primer álbum, homónimo, en Discos Humeantes. En 2013 expandieron su radio de acción con sendos EPs junto a Futuro Terror (“Compartido”) y Biznaga (“7” Split”, para el Club del Single de Discos Walden) y, al poco tiempo, se disolvieron. “A mí me estaba costando mucho gestionar la parte de tocar en directo”, explica Andrés por correo electrónico. “Estaba pasando una época muy mala de salud mental y llegó un punto en el que tuve que parar. También había ciertas diferencias creativas que, sumadas a toda esa tensión, se hicieron un poco más presentes, y no queríamos fastidiar nuestra amistad. Además de eso, en ocasiones el ambiente en el que suceden los conciertos, y esto me sigue pasando hoy en día, no es en el que me siento más cómodo. La noche no es mi lugar, y hay muchos comportamientos y cosas que veo que no me gustan”. “Buscábamos cosas diferentes y no lo estábamos disfrutando. No nos poníamos de acuerdo y era una matrimoniada cansina abocada al divorcio, así que decidimos parar y no acabar enfadados”, añade Nico.
A muchos os sonará más el nombre de Andrés Magán por su labor principal como autor de novela gráfica –“El buen ciudadano” fue el quinto mejor cómic de 2024 para Rockdelux– e ilustrador: ha firmado portadas y carteles para Triángulo de Amor Bizarro, Aries, SraSrSra o Mundo Prestigio. Durante estos años, también trabajó en una administración de lotería y empezó un proyecto musical en solitario, Los Cuatro Amigos, con quien publicó el casete “Colón & Jane” en 2024.
En cuanto a Nico, tocó en grupos como Selvática, Estrambote y Tulip, tuvo una hija y consiguió un trabajo de profesor. Y tras la extensa elipsis de doce años, el regreso que no esperaba nadie llegó con el estupendo “No salgas más” (Humo Internacional, 2025). “Durante todo el parón mantuvimos el contacto, porque al final somos amigos antes que nada”, recuerda el guitarrista. “Cuando empezó a abrirse un poco la cosa después del confinamiento, me vi con algo más de fuerzas y fui tanteando poco a poco a Nico para ver si le apetecía volver a intentar hacer algo juntos. También, con perspectiva, me di cuenta de que una conexión creativa como la que tenemos los dos, con nuestras infinitas diferencias, es algo muy valioso, y sentía que aún teníamos algo más que hacer. Cuando empezamos a ensayar fueron saliendo canciones e ideas bastante rápido, pero yo no quería tocar en directo y volvimos a parar un tiempo. Al final me decidí a intentarlo y estoy muy contento de haberlo hecho. Me sigue costando a veces, pero de vez en cuando consigo encontrarle el punto divertido. Nos entendemos mejor ahora que antes, yo creo”.
Las letras siempre dan la apariencia de ser inmediatas, urgentes, no demasiado meditadas, pero todas ellas cuentan algo. ¿De dónde salen? ¿Se inspiran en gente que conocéis, en comportamientos que observáis a vuestro alrededor?
Nico: Surgen de diferentes maneras, a veces por sonoridad, en otras ocasiones ya tengo el texto o partes de él antes de contar con la parte musical, o surgen de una frase que se te queda grabada y es un poco el germen de una letra entera. Hay varias fuentes de inspiración en este disco: gente que te rodea, la ciudad, rutinas, miedos, hábitos… Suenan urgentes porque también reflejan un poco de angustia o enfado de estar en medio de todo eso.
Andrés: Las escribe Nico y, desde mi punto de vista, son interesantes porque tratan de cosas bastante clásicas, incluso tópicas en el mundo de las canciones pop-rock, pero tienen una forma un poco abstracta y un poco obtusa, como con un poco de distancia. Son bastante sencillas, pero están muy meditadas, queremos decir exactamente lo que está ahí.
El sonido de Fantasmage no ha cambiado en demasía, este podría ser un disco de 2013 perfectamente. Sin embargo, la escena musical sí puede que tenga poco que ver tanto tiempo después. ¿Cómo os sentís vosotros en ella, al volver a aterrizar?
Andrés: Nuestro sonido es el que nos sale, no hay mucho más que podamos hacer que seguir nuestro instinto y ver hacia dónde nos lleva. Entiendo lo de que el disco podría ser de 2013 en cuanto a que es bastante continuista, pero para mí es claramente un trabajo de 2025, suene a lo que suene. No lo podríamos haber hecho en otro momento. En cuanto a la escena, ha cambiado en muchos aspectos. Quizá lo más destacable es que el circuito más alternativo por el que nosotros nos movíamos ha desaparecido casi por completo. Hay una tendencia a la profesionalización que no existía antes. Por una parte está bien, pero por otra… A veces tocamos en sitios en los que no nos sentimos del todo cómodos, o con condiciones que no podemos controlar. Por poner un ejemplo, nos encantaría tener una persona encargada del sonido siempre con nosotros, pero no nos lo podemos permitir. La mayoría de los sitios en los que tocamos ahora tienen un sistema de sonido más complejo y más grande que las salas en las que tocábamos antes, y a veces nos sentimos muy vulnerables y a merced del técnico de turno y de cómo le parece que tenemos que sonar. Es decir, tocamos en ambientes profesionales, pagamos impuestos, tenemos cierta exposición que antes no teníamos, pero estamos en el escalón más bajo de todo esto, y por tanto a veces nos sentimos un poco fuera de lugar.
En la entrevista que os hizo Iago Martínez para Rockdelux en 2012, decíais que “en Galicia le das una patada a una piedra y aparece una banda”. Realmente era aquella una época muy activa, con toda la escena que se agrupó bajo el concepto Galician Bizarre. ¿Cómo está ahora la cosa por allí ahora mismo?
Nico: Sí, ¡éramos muchos! También en otras zonas de la península había muchos artistas muy interesantes y era fácil verlos en Galicia. Igual en esa época se nos hacía más caso a todos desde fuera.
Andrés: Yo estoy muy desconectado, la verdad. Veo que de los que tocábamos en aquella época no siguen muchos. Otros sí, como Rubén Domínguez, de Telephones Rouges, que toca como Pantis; Jay, que ahora son Mundo Prestigio, o Las Nutrias, con miembros de Lobishome o Cuchillo de Fuego. Sigue habiendo grupos, sigue habiendo conciertos, pero los problemas del Liceo Mutante (asociación cultural autogestionada en Pontevedra, históricamente muy activa a la hora de programar a grupos underground) y de sitios similares, que eran totalmente clave para todo lo que pasaba en aquella época, pueden tener algo que ver en que yo no vea tanto movimiento. También soy consciente de que mi visión está muy limitada, no sé lo que hace la mayoría de gente más joven, pero siempre hay cosas interesantes y siempre las habrá, de eso estoy cien por cien seguro.
La presentación gráfica ha corrido a cargo del gran ilustrador estadounidense Tim Hensley. Entiendo que sois amigos…
Nico: Somos muy fans de sus cómics desde hace tiempo y a veces fantaseábamos con la idea de que nos hiciese algún diseño para el grupo. Le pasamos temas nuestros y le gustaron mucho, así que empezó a mandarnos diseños para posibles portadas o camisetas sin que le hubiéramos dicho nada, con lo que flipamos. Cuando le mandamos temas del último disco le propusimos que hiciera todo el arte y accedió encantado. Creemos que ha valido la pena sacar el disco ya solo porque él esté involucrado.
Andrés: Para mí esto era un poco un sueño. Tim es uno de mis artistas favoritos y, por distintas casualidades, acabé estableciendo una relación con él a través de correo electrónico. Cuando empezamos a hablar aún no nos habíamos juntado de nuevo Nico y yo, pero le hablé de Fantasmage y de muchas otras cosas porque él también es músico. Le gustó mucho el primer disco y, cuando surgió la oportunidad de grabar uno nuevo, pensé en intentarlo con Tim, aunque sé que él no suele hacer este tipo de trabajos. Para mi sorpresa dijo que sí, supongo que el hecho de llevar ya unos años hablando tuvo algo que ver, pero realmente le gusta Fantasmage. Le dimos libertad total para hacer exactamente lo que él quisiera. Yo no puedo estar más contento. ∎