“Puedo escuchar una mezcla del ‘Yeezus’ de Kanye con Danny Elfman en ‘Eduardo Manostijeras’, con Kraftwerk y todos esos increíbles músicos y bandas mágicas de las que estoy masivamente enamorado”, le dijo en un pitch Sam Levinson, creador del éxito de HBO Max “Euphoria” (2019-), al que quería que fuese su compositor, Labrinth. Y el músico londinense no tardó en subirse al carro. No en vano ha basado su carrera en el principio “espera de lo inesperado”. Primero fue arquitecto del sonido hip hop electrónico de Tinie Tempah. Por el camino desperdigó producciones de R&B, góspel, grime, jungle y más. Compuso “Spirit”, tema con que Beyoncé contribuyó a la banda sonora de “El rey león” (Jon Favreau, 2019). Y creó el supertrío LSD junto con Sia y Diplo.
“A Sam Levinson y a mí nos emociona la música. Así, literalmente. En aquella primera conversación no hablamos de ningún género en particular, sino de la música y el cine, y de cómo la música se plasma en el cine. Hablamos sobre lo que nos inspira en ese sentido, lo que queremos escuchar en el cine”, afirma en una entrevista por Zoom desde su estudio en Los Ángeles. “La idea me emocionó tanto que incluso accedí a participar en el ‘score’ sin saber que se haría para HBO Max. Estaba tan excitado ante la idea de crear música para esta serie que empecé a componer antes siquiera de verla”. El score de Labrinth es tan ecléctico como su banda sonora: solo en el último capítulo sonaron una veintena de canciones que fueron de Air a Debussy, pasando por Ennio Morricone. Y aun así, su música es instantáneamente reconocible. Desde luego cumplió al dedillo con el encargo de Levinson, porque aquí hay electrónica maximalista, coros más grandes que la vida y melodías de caja de juguete a punto de romperse. “¡Mis influencias vienen del universo!”, asegura. “En serio, no te estoy tomando el pelo. Mi enfoque siempre ha sido no prohibirme coger cualquier cosa que tenga a mi alrededor para inspirarme. Puede ser música concreta, Daphne Oram, Delia Derbyshire en la BBC, Herbie Hancock, Stevie Wonder… Puede aparecer de cualquier lado, me da igual quien sea. Si la música de estos artistas es inspiradora, también lo será para mí. Así hago música. No veo género, veo más bien sentimientos. Prince es un sentimiento y un color, Stevie Wonder también. Como músico, lo mío se parece un poco a la actuación de método”.
La culminación de todas esas vibraciones eclesiásticas se encuentra en “I’m Tired”, la canción que suena hacia el final del cuarto episodio de la segunda temporada, en una escena clave para el arco evolutivo de Rue, el personaje que interpreta Zendaya. Y también para Labrinth, que aparece en ella interpretándola. “Sam estaba buscando una redención para Rue. Quería que parase de caer en desgracia. Así que me puse a crear una canción que tuviese una energía propia de una catedral, propia de una iglesia católica, junto con un rollo más de iglesia pentecostal negra”. El londinense aprovecha para recordar que en “All For Us” demostró que le gusta “el drama, la teatralidad y lo extremo” en la música para pantallas grandes y pequeñas. “Creo que ese es el trabajo de un compositor, traducir la energía de lo que se ve en pantalla con música”, remata. Aquella escena generó ríos de tinta y “I’m Tired” sirvió a los fans para extraer mil teorías sobre el estado mental de Rue. Fue también un paso adelante en el espíritu colaborativo del equipo de “Euphoria”, pues la compuso junto con Levinson y la propia Zendaya. “Me senté con ellos para decidir ver cómo plasmar el estado actual de Rue. Muchas de las canciones se compusieron de esta manera: nosotros improvisando en el estudio, estando excitados y llenos de energía. En esta canción me reuní con Zendaya para entender mejor su personaje, las cosas que le importan. Las letras se inspiran en todo eso”.